Raúl Alfredo Moyano fue visto por última vez durante una caminata en Tucumán. Sus allegados exigen ampliar los rastrillajes y permitir la ayuda de voluntarios.
La desaparición de Raúl Alfredo Moyano, el exdocente rural de Río Negro de 59 años que salió a realizar una caminata por un cerro de Tucumán, mantiene en vilo a su familia. Mientras transcurren las horas sin novedades sobre su paradero, sus allegados lanzaron un desesperado pedido a las autoridades provinciales y locales para que intensifiquen los operativos de búsqueda.
El hombre permanece desaparecido desde el lunes 12 de octubre, cuando inició un recorrido de trekking en solitario por el cerro Ñuñorco Grande, en la provincia de Tucumán. Desde entonces, no volvió a comunicarse con sus familiares y se desplegó un importante operativo de rescate.
La preocupación aumentó durante las últimas jornadas debido a las condiciones climáticas extremas, que complicaron los rastrillajes en la montaña. La niebla, las precipitaciones, las bajas temperaturas y la acumulación de nieve dificultaron el avance de los rescatistas.
En este contexto, la familia difundió un comunicado público en el que cuestionó la organización de los operativos y reclamó cambios urgentes en la estrategia. También solicitó que permitan una mayor participación de voluntarios y baqueanos que conocen el terreno.
A través de una publicación difundida en redes sociales, una de las hijas de Moyano expresó su preocupación por el paso del tiempo y solicitó la intervención directa de las máximas autoridades provinciales y municipales.
"Mi papá sigue desaparecido en la zona del cerro Ñuñorco y las horas son vitales", manifestó en el comunicado, acompañado por una fotografía del hombre y un pedido de difusión urgente para toda la comunidad.
El mensaje estuvo dirigido al gobernador de Tucumán, a los intendentes de la región y al Ministerio de Seguridad. Los familiares consideran que resulta indispensable modificar las tareas de rastreo para ampliar las posibilidades de encontrarlo.
"Necesitamos que dejen de ponernos trabas y que se intensifique y cambie la estrategia de búsqueda de manera inmediata", reclamaron. La publicación también cuestionó las demoras y restricciones que, según denunciaron, afectan la participación de colaboradores.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de continuidad de algunos procedimientos. Según el relato familiar, durante una jornada se esperaba la incorporación de perros de rastreo, pero finalmente esa intervención no se concretó.
De acuerdo con la denuncia difundida por los familiares, los perros de rastreo llegaron alrededor de las 14, pero los responsables demoraron dos horas en resolver si podían ascender. Finalmente, cerca de las 17, notificaron la suspensión de la actividad.
La decisión habría sido justificada por las condiciones meteorológicas adversas. Sin embargo, los allegados consideran que estas interrupciones representan una pérdida de tiempo importante cuando cada hora resulta determinante para encontrar al hombre desaparecido.
También cuestionaron que los efectivos policiales continúen recorriendo sectores que, según sostienen, ya fueron inspeccionados desde el martes. Por ese motivo, solicitaron explorar nuevos caminos y ampliar el perímetro de búsqueda hacia otras zonas.
"Cada vez que planteamos alternativas, siempre ponen un 'pero'", expresaron en el comunicado. Además, aseguraron que existen vecinos y baqueanos dispuestos a colaborar, pero que enfrentan restricciones para ingresar a determinados sectores de la montaña.
La familia pidió que se autorice y potencie el trabajo de las personas que conocen el terreno. También reclamó una mejor coordinación entre los organismos intervinientes para evitar demoras administrativas que puedan afectar los procedimientos.
"Coordinación, no burocracia", sintetizaron los familiares. En el mismo mensaje solicitaron que se habiliten nuevos recorridos y advirtieron que impedir la colaboración comunitaria, en estas circunstancias, los hace sentir solos frente a la situación.
Mientras continúa la búsqueda de Moyano, el operativo sumó una preocupación adicional. Cuatro efectivos policiales perdieron contacto durante una incursión en la montaña, en medio de condiciones meteorológicas que dificultaron los desplazamientos.
Según la información difundida este viernes por el diario La Gaceta, los agentes debían atravesar tres ríos con importantes crecidas y sectores cubiertos de nieve y barro, a más de 2.800 metros de altura, lo que complicó el recorrido en motocicletas.
Para reforzar las tareas se anunció la incorporación, durante este sábado, de un equipo especializado de enduro encabezado por Walter de Lisi. El grupo tiene previsto ingresar por Monteros para colaborar específicamente en la localización de los policías.
El operativo general está coordinado por el comisario principal Carlos Nicolás Díaz, jefe de la comisaría de El Mollar, junto con el delegado comunal Ramón Ávila. En la base trabajan entre 90 y 100 personas.
Participan efectivos de la Policía de Tucumán, Bomberos Voluntarios, Policía Federal, Defensa Civil, Parques Nacionales, el Grupo CERO y baqueanos. También se utilizan drones y patrullas mixtas para inspeccionar sectores de difícil acceso.
Durante la tarde del viernes, las condiciones meteorológicas volvieron a empeorar en la zona montañosa. La nubosidad redujo considerablemente la visibilidad y una llovizna persistente complicó el desplazamiento de los equipos que participan del rescate.
Las dificultades se concentran especialmente en los sectores de mayor altura, donde las precipitaciones provocaron crecidas de cursos de agua y acumulación de barro. Estas circunstancias obligan a extremar las precauciones para evitar nuevos incidentes.
Mientras tanto, vecinos de El Mollar mantienen una red solidaria para asistir a los rescatistas. Comerciantes y voluntarios colaboran con alimentos, bebidas calientes y otros elementos necesarios para sostener las extensas jornadas de trabajo.
La situación también reabrió el debate sobre las medidas de seguridad para quienes realizan trekking en la región. Las autoridades recordaron la importancia de registrar previamente los ascensos y contar con acompañamiento de personas experimentadas.
La familia del exdocente rural de Río Negro insiste en que resulta fundamental mantener activa la búsqueda y aprovechar el conocimiento de los habitantes de la zona para recorrer lugares que todavía no habrían sido inspeccionados.
"Agradecemos infinitamente a toda la comunidad que arriesga su tiempo y esfuerzo por acompañarnos", expresaron sus allegados, quienes también solicitaron compartir masivamente la publicación para conseguir una mayor intervención de las autoridades.