Este jueves 5 de noviembre se celebra el Día de la Vacunadora y el Vacunador Rionegrino, una fecha instituida por la Ley Provincial 5540 en conmemoración del nacimiento de Mónica Álvarez y en reconocimiento a la tarea de quienes acercan las vacunas a cada rincón de Río Negro.
Este jueves, el Hospital de Cipolletti se sumó a la celebración del Día de la Vacunadora y el Vacunador Rionegrino con un emotivo mensaje en homenaje a Mónica Haideé Álvarez, una trabajadora de la salud que dejó una profunda huella en la comunidad hospitalaria y cuyo legado continúa presente en cada campaña de vacunación.
A través de sus redes sociales, el hospital recordó la trayectoria de Mónica y destacó los 25 años que trabajó como vacunadora en el Centro de Salud AINA. También se desempeñó como jefa de Vacunación del Hospital Pedro Moguillansky y desarrolló tareas en los centros de atención primaria de Ferri y Balsa Las Perlas.
"Su compromiso con la salud pública, su cercanía con la comunidad y su vocación dejaron una huella que sigue presente en quienes hoy continúan esa tarea: recorriendo barrios, escuelas y centros de salud para garantizar el acceso a la vacunación", expresaron desde la institución.
En el mensaje también reconocieron y agradecieron a cada vacunadora y vacunador del hospital y de toda la provincia por su compromiso cotidiano con el cuidado y la prevención.
La fecha fue establecida en homenaje al nacimiento de Mónica Álvarez, una trabajadora de la salud cipoleña que dedicó gran parte de su vida a la vacunación y a la atención de la comunidad.
La iniciativa tuvo su origen en la Legislatura de Río Negro, donde se impulsó el reconocimiento a su trayectoria y a la importancia de la tarea de los vacunadores en el sistema público de salud. La norma fue aprobada en 2021 y permitió instituir el 5 de noviembre como una jornada provincial de reconocimiento.
Mónica también estuvo en la primera línea durante la pandemia de coronavirus. Realizaba visitas domiciliarias a pacientes que cursaban la enfermedad para efectuar controles y brindar asistencia. Contrajo COVID-19 y, aunque logró negativizar el virus, las secuelas pulmonares fueron irreparables. Falleció el 8 de diciembre de 2020, en el hospital donde había desarrollado buena parte de su carrera profesional.
En noviembre de 2021, cuando se celebró por primera vez el Día de la Vacunadora y el Vacunador Rionegrino, el Concejo Deliberante de Cipolletti también le rindió homenaje. Durante el acto por el 118° aniversario de la ciudad, se entregó un Diploma de Honor a su hija, Johana, en reconocimiento a la labor de su madre en la salud pública, la solidaridad y el profesionalismo.
A cinco años de aquella primera celebración, su nombre sigue asociado a una tarea fundamental para la salud colectiva. El mensaje del Hospital de Cipolletti resume el sentido de esta jornada: reconocer a quienes, con vocación y compromiso, trabajan todos los días para que las vacunas lleguen a cada rincón de la provincia.