El incidente ocurrió durante la mañana de este miércoles en Villa Manzano. El dueño del animal se presentó en el lugar y dialogó con el accidentado.
Un hombre que manejaba un Peugeot 206 por proximidades de Villa Manzano resultó ileso tras embestir a un caballo que cruzó la Ruta Provincial 69.
El accidente, que causó severos daños materiales al rodado, se registró alrededor de las 6:45 de este miércoles a pocos metros del acceso a la localidad del Alto Valle, que pertenece administrativamente al municipio de Campo Grande.
Por la gravedad del hecho debió intervenir personal policial y de salud, y el tránsito debió ser desviado por la zona de banquinas. Cerca de las 8:30 se normalizó la circulación, luego de que se concretaran las diligencias de rigor.
El oficial Inspector Santiago Barraza, jefe del Destacamento Vial, informó que el conductor, oriundo de la localidad neuquina de El Chañar, se dirigía en dirección a Cinco Saltos para cumplir con sus compromisos laborales, cuando dos animales cruzaron la cinta asfáltica. Dijo que por la oscuridad reinante en el sector, no los alcanzó a advertir y que le fue imposible esquivar a uno de ellos, que terminó muriendo a causa del fuerte impacto.
Una ambulancia lo trasladó al hospital local como medida preventiva. Cerca de una hora después volvió al lugar del hecho, luego de que los profesionales médicos constataran que no había sufrido lesiones.
El jefe policial destacó que también se presentó el dueño de los animales, quien aseveró que se habían escapado de la chacra de su propiedad y se puso a disposición del accidentado, con quien mantuvo un diálogo cordial a pesar de la crítica situación padecida. Según se destacó, no es habitual que esos equinos deambulen libremente, por lo que se presumen que se liberaron de manera fortuita.
El incidente vial promoverá el inicio de una causa contravencional contra el responsable de los ejemplares, dado que en la provincia de Río Negro la detección de animales sueltos se sanciona de acuerdo a lo que establece el Código Contravencional, dado que representan un riesgo para la seguridad de la comunidad y para los propios animales. Además, cada municipio suele tener su propia normativa al respecto con un régimen de sanciones.