Los efectivos atravesaron seis jornadas de alta exigencia con prácticas de tiro, defensa personal y simulaciones de situaciones reales.
La formación estuvo a cargo de instructores especializados del COER y reunió a efectivos de distintas áreas de la fuerza provincial, quienes durante casi una semana fueron sometidos a entrenamientos diseñados para replicar escenarios reales de intervención.
El curso combinó contenidos teóricos y prácticos orientados a fortalecer las capacidades de los agentes que cumplen funciones de prevención, seguridad vial, investigaciones y patrullaje.
Entre los temas abordados se destacaron la actualización de la legislación vigente, armamento y balística, prácticas de tiro, educación física policial, técnicas de derribo, métodos de sujeción y herramientas de defensa personal.
Cada instancia fue evaluada y exigió un alto nivel de concentración, preparación física y capacidad de respuesta.
De los 25 efectivos que iniciaron la capacitación, 23 consiguieron completar todas las exigencias y obtener la certificación final.
El dato refleja el nivel de complejidad de una formación que puso a prueba las habilidades operativas de los participantes durante seis jornadas consecutivas.
La capacitación contó con la participación de personal de las comisarías 1°, 30°, 34° y 38° de Viedma, además de efectivos de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA), la Brigada Rural, Toxicomanía y el Cuerpo de Seguridad Vial.
Como actividad final, los policías participaron de una competencia interna de escopetas en la que debieron demostrar precisión, control del arma y capacidad de reacción bajo presión.
La evaluación permitió medir el nivel alcanzado tras varios días de entrenamiento intensivo y poner en práctica los conocimientos adquiridos durante el curso.
Desde la fuerza destacaron que este tipo de capacitaciones forman parte del proceso permanente de profesionalización policial y buscan fortalecer la preparación del personal para intervenir de manera más eficiente y segura ante situaciones complejas.
Con la incorporación de estos 23 nuevos operadores, la Policía de Río Negro amplía su capacidad operativa y suma personal especializado para tareas de seguridad en distintos puntos de la provincia.