La Justicia de Paz de El Bolsón aplicará sanciones a quienes generen disturbios, impidiéndoles el acceso a los boliches.
En la ciudad rionegrina de El Bolsón, la Justicia de Paz adoptó un criterio que deja afuera de los boliches bailables a quienes provoquen peleas u otros incidentes violentos. Se busca un resguardo para los noctámbulos y quienes disfrutan de las fiestas, imponiendo una sanción ejemplar a los infractores.
Días atrás se conoció un dictamen que le prohíbe a un hombre circular en horas de la noche por la zona céntrica de El Bolsón donde se encuentran los boliches, que además no circular “por el pueblo llevando cuchillo”. Por el hecho le iniciaron una causa por agresiones en la vía pública, falta prevista en el Código Contravencional provincial.
Al vecino, identificado como Carlos Lezicas, le atribuyeron haberse involucrado en un altercado callejero con un grupo de personas, y le otorgaron una suspensión del juicio a prueba, un mecanismo legal más conocido como probation, que le permite a un imputado evitar el juicio penal a cambio del cumplimiento de reglas de conducta.
Ahora se conoció un caso con un desenlace similar a raíz de un incidente violento que se registró dentro de un local bailable de la comarca Andina.
El acusado, identificado con las siglas FJG, fue convocado a una audiencia de juicio contravencional y tras escuchar los cargos en su contra el hombre contó que “estaba en el boliche, tranquilo y otro muchacho comenzó a molestarlo”.
Aseguró que él “le habló bien, pero el otro siguió provocándolo una y otra vez”. Hasta que finalmente, se pelearon y cuando llegó la Policía se lo llevaron preso, “pero al otro lo dejaron ir”, agregó. Asimismo reconoció que había tomado bebidas alcohólicas.
Como al vecino anterior, también le comunicaron que podría requerir una probation “sin que ello implique reconocimiento de su responsabilidad”. Le explicaron que le fijarían pautas de comportamiento que deberá cumplir, como también las consecuencias en caso de desobedecerlas. FJG contestó que aceptaba la propuesta.
En cuanto a las medidas de conducta, también apuntan a las salidas recreativas. En este marco, le impusieron que, por el plazo de seis meses, no deberá circular “por la vía pública ni estar en lugares de acceso público si consumió alcohol”, y tampoco concurrir “a la zona de boliches de calles Dorrego y Roca en horarios nocturnos”.
FJG en su declaración prestada en el Juzgado de Paz aseveró que aquella noche cuando lo llevaron preso los policías “le pegaron” cuando lo subieron al patrullero, y que no quedó asentado en el certificado médico que se realiza en la guardia ante el ingreso de detenidos o demorados.
Aclaró que posteriormente pidió turno por consultorio y allí certificaron “que tenía golpes en el tobillo y en un hombro, donde por esos golpes le habían separado el brazo de la clavícula”.
Sostuvo al respecto que por esas agresiones hizo denuncia penal. Desde el Juzgado de Paz le comunicaron que aportarán la información y el material disponible a la Fiscalía para que avancen con la investigación para determinar las responsabilidades de los uniformados que participaron del procedimiento.