Ingresó al sistema sanitario en la pandemia de coronavirus con un título de Venezuela. Reprobó dos veces el ingreso a una especialización y a los meses apareció con el diploma, por lo que comenzaron a investigarla.
Lo que comenzó como una respuesta de emergencia ante la pandemia de COVID-19 terminó convirtiéndose en uno de los mayores escándalos en el sistema de Salud del Alto Valle. El gobierno provincial investiga a una mujer de 42 años que habría logrado infiltrarse en el sistema de salud durante unos seis años sin título universitario. La Provincia prometió "ir hasta las últimas consecuencias".
Cuando en 2020 el coronavirus provocó una crisis sanitaria inédita, Río Negro -como todas las provincias- aumentó el plantel médico para responder a la demanda que recibían los hospitales y la urgencia de contar con más personal habría sido aprovechada por una mujer para ingresar al sistema sanitario sin título habilitante. Salud tiene firmes sospechas de la irregularidad y avanza con una investigación interna, que terminaría en una denuncia penal.
El caso involucra también a tres clínicas privadas, dos de Roca y una de Villa Regina, en las que trabajó la "médica trucha". Esos centros privados de salud tampoco descubrieron la irregularidad en el los documentos que presentó para demostrar idoneidad. Se presume que la mujer tiene conocimientos médicos porque durante años su labor no llamó la atención de los profesionales con los que se desempeñaba.
La acusada no solo ocupó un puesto, sino que rotó por el corazón del sistema sanitario de la región, acumulando una experiencia basada en documentación presuntamente apócrifa:
Resulta impactante que el sistema tardara tanto en detectar la irregularidad. La mujer-cuya identidad se mantuvo bajo reserva porque aún no fue denunciada- ingresó en la pandemia de COVID-19 presentando un título de la Universidad de Los Andes (Venezuela) que, evidentemente, no fue validado correctamente. Según trascendió, la médica trucha solo presentó una fotocopia del título. Según trascendió, la mujer nacionalidad argentina.
La mujer trabajó un año en el sistema público y en 2021 pasó al sector privado de Roca y Regina. No habría tenido problemas para ingresar a tres centros privados de salud, pero levantó sospechas a fines de 2025 cuando intentó cursar una especialización como terapista, pero reprobó dos veces el examen. Los resultados que obtuvo en las pruebas llamaron la atención de sus compañeros.
Las dudas se intensificaron cuando, en enero de 2026, la mujer presentó un certificado de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) supuestamente obtenido "de forma libre". Esa certificación dudosa habría derivado en una denuncia y la intervención del ministerio de Salud. La investigación arrojó un resultado negativo y una primera medida concreta.
El ministro de Salud de Río Negro, Demetrio Thalasselis, confirmó que se dio de baja la matrícula y el inicio del sumario tras recibir el informe oficial de Venezuela sobre la validez del título. El secretario de la Universidad de Los Andes explicó que los folios del título no coinciden con los registros oficiales de 2018. Ese año se recibieron 126 médicos cirujanos, pero la numeración del diploma presentado no corresponde, informó el sitio AN Roca.
El funcionario explicó que “recibimos información sobre inconsistencias en un curso de especialización y en la numeración de registros” y comprometió que Salud llevará el caso a la Justicia cuando complete el sumario interno.
De confirmarse que el título presentado es trucho, la mujer puede enfrentar una catarata de denuncias, que podrían derivar en una pena de cumplimiento efectivo: