ver más

Ruidos, insultos y acusaciones: la Justicia intervino para ponerle fin a una guerra entre vecinas

El Juzgado de Paz intervino tras denuncias por ruidos, insultos y hostigamiento. Dictó medidas para recomponer la convivencia durante seis meses.

Un conflicto entre dos vecinas por supuestos ruidos molestos terminó en los tribunales. Tras meses de acusaciones cruzadas, el Juzgado de Paz de Sierra Grande intervino y fijó una serie de reglas obligatorias para intentar recomponer la convivencia y evitar que la situación siguiera escalando.

La resolución estableció medidas recíprocas que ambas deberán cumplir durante seis meses, bajo apercibimiento de recibir sanciones si vuelven a incumplir las normas de convivencia.

Ruidos, insultos y denuncias cruzadas

El conflicto enfrentó a dos mujeres que viven en el mismo barrio y que se responsabilizaban mutuamente por distintos episodios.

Una de ellas denunció que su vecina generaba ruidos molestos durante gran parte de la tarde y la noche, pese a varios intentos de diálogo. También sostuvo que esa situación afectaba su salud y la de un nieto con quien convive.

Sin embargo, durante la audiencia, la otra vecina rechazó esas acusaciones y aseguró que era ella quien sufría hostigamientos.

Según expuso, la denunciante mantenía conflictos con otros vecinos, la espiaba e incluso insultaba a los niños de su familia. Además, solicitó la suspensión del proceso contravencional a prueba, una herramienta prevista en el Código Contravencional de Río Negro.

La decisión de la jueza

Al analizar el expediente, la jueza de Paz consideró que, más allá de cuál de las versiones pudiera acreditarse, existía un conflicto vecinal que requería medidas preventivas.

Remarcó que el objetivo del proceso contravencional no es únicamente aplicar sanciones, sino también prevenir nuevos enfrentamientos y promover una convivencia basada en el respeto.

Por ese motivo, resolvió imponer durante seis meses medidas de resguardo y de no hostigamiento para ambas partes.

Las reglas que deberán respetar

La resolución prohíbe a una de las vecinas generar ruidos molestos en horarios no permitidos.

A la otra le ordena abstenerse de ejercer violencia psicológica o simbólica, hostigar, intimidar o perturbar a su vecina y a sus hijos, ya sea de manera presencial o mediante llamadas telefónicas, mensajes, redes sociales o cualquier otro medio de comunicación.

Además, el fallo advierte que cualquier incumplimiento de estas pautas, o la comisión de una nueva contravención durante el plazo fijado, podrá derivar en las sanciones previstas por la Ley Provincial 5592.

La Comisaría 13 de Sierra Grande fue notificada para intervenir e informar a la Justicia en caso de que alguna de las medidas sea incumplida.