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Río Negro y Neuquén, las excepciones en un país con pérdida de empleo

El empleo privado cayó en el país, pero las dos provincias patagónicas lograron crecer. "Estamos haciendo las cosas bien y vamos a sostener ese camino”, sostuvo el gobernador Alberto Weretilneck.

El empleo privado formal en Argentina registró en abril de 2026 una caída del 0,2% respecto a marzo, de acuerdo con la serie desestacionalizada difundida por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.

La contracción mensual equivale a la pérdida de 11.673 puestos de trabajo en todo el país, en un contexto donde la recuperación del mercado laboral aún no logra consolidarse de manera sostenida en la mayoría de las jurisdicciones.

Según el informe elaborado por Politikon Chaco, este nuevo descenso profundiza una tendencia negativa que se arrastra desde fines de 2023, cuando se produjo el cambio de gobierno a nivel nacional.

En términos acumulados, el nivel de empleo privado se ubica 3,7% por debajo de noviembre de 2023, lo que implica la pérdida de 235.419 puestos de trabajo registrados. Se trata, además, del volumen más bajo de los últimos cuatro años.

Un país con mayoría en rojo

El análisis por provincias evidencia un escenario dispar, pero con predominio de caídas. De las 24 jurisdicciones del país, 22 aún no lograron recuperar el nivel de empleo privado previo al cambio de gestión nacional.

Las brechas entre distritos son significativas. San Juan aparece como la provincia con el retroceso más leve, con una baja de apenas 0,3%, lo que la posiciona cerca de los niveles anteriores.

En el extremo opuesto, las caídas más pronunciadas se registran en Formosa (-12,1%), Catamarca (-12,3%), Tierra del Fuego (-15,6%) y Santa Cruz (-16,4%), reflejando un deterioro más profundo en sus mercados laborales.

Este escenario da cuenta de una recuperación heterogénea, donde la mayoría de las provincias continúa con dificultades para recomponer el empleo formal, pese a algunos indicadores sectoriales positivos en determinadas regiones.

Río Negro y Neuquén, las únicas en positivo

En este contexto adverso, solo dos provincias lograron revertir la tendencia generalizada y mostrar crecimiento en el empleo privado: Río Negro y Neuquén. Ambas se destacan como excepciones dentro del mapa nacional.

Neuquén lidera el ranking con un crecimiento del 7,1% respecto a noviembre de 2023, lo que representa la incorporación de 10.176 nuevos puestos de trabajo en el sector privado formal.

Por su parte, Río Negro exhibe una suba del 2,8%, equivalente a 3.092 empleos nuevos. De esta manera, se consolida como la segunda provincia con mejor desempeño relativo en el país en ese período.

A nivel mensual, sin embargo, el comportamiento fue más moderado. Mientras Neuquén creció 0,6% en abril, Río Negro se mantuvo estable, sin variaciones respecto a marzo, lo que igualmente la posiciona mejor que la mayoría.

Alberto Weretilneck: “Estamos haciendo las cosas bien”

Desde el Ejecutivo rionegrino destacaron los resultados como parte de una estrategia sostenida para impulsar la producción y la inversión. El gobernador Alberto Weretilneck valoró el desempeño en un contexto nacional complejo.

Hay un rumbo claro. Estamos haciendo las cosas bien y vamos a sostener ese camino”, afirmó el mandatario al referirse a los datos que ubican a la provincia entre las pocas con saldo positivo en empleo privado.

Weretilneck sostuvo además que los indicadores reflejan políticas orientadas a generar previsibilidad económica y fomentar el desarrollo productivo, factores que consideró clave para la creación de puestos de trabajo.

No obstante, el gobernador advirtió que el desafío principal es que este crecimiento impacte en la vida cotidiana de la población, especialmente en términos de ingresos y calidad laboral.

Un polo estratégico en la Patagonia

Más allá de los números, el desempeño de Río Negro y Neuquén refuerza su posicionamiento como un bloque estratégico dentro del esquema productivo de la Patagonia y del país.

Ambas provincias avanzan en una agenda común que articula sectores clave como la energía, la infraestructura, la logística y la producción, con fuerte impacto en la generación de empleo.

En ese sentido, Weretilneck destacó la importancia de la integración regional. “Río Negro y Neuquén dejaron de competir para construir juntos el futuro de la Patagonia”, aseguró.

La consolidación de este eje productivo aparece como uno de los factores que explican la resiliencia de ambas economías frente al contexto nacional, marcado por la retracción del empleo formal en la mayoría de las provincias.