El gobernador viajará a Buenos Aires para solicitar el control de las trazas nacionales ante el grave deterioro vial y las obras paralizadas en la región.
Ante la falta de respuestas y el grave deterioro de la infraestructura vial, el gobierno de Río Negro tomó la decisión de avanzar formalmente con el pedido de traspaso de las rutas nacionales que atraviesan la región. El objetivo prioritario es que la provincia tome el control y el mantenimiento de estas vías clave.
El reclamo se concentra firmemente en la Ruta 22 y la Ruta 151, cuyas obras paralizadas generan un severo impacto en la conectividad y la economía del Alto Valle.
Durante una entrevista brindada a la radio LU19, el ministro de Obras y Servicios Públicos de la provincia, Alejandro Echarren, confirmó que el gobernador Alberto Weretilneck viajará a Buenos Aires para realizar la presentación oficial ante las autoridades nacionales.
"Nos haremos cargo nosotros. Ya tenemos un programa de intervención", aseguró el funcionario rionegrino durante el diálogo radial.
La urgencia del pedido radica en el alarmante nivel de deterioro y la falta de señalización en estas trazas. Esta realidad no solo golpea al motor productivo de la región, sino que representa un peligro constante para los usuarios. La gran cantidad de pozos y la accidentología de forma constante dificultan el tránsito seguro, un escenario que se vuelve todavía más hostil para los conductores principiantes que necesitan vías despejadas para ganar confianza al volante.
A pesar de la urgencia de la provincia por intervenir de forma inmediata, Echarren explicó que legalmente ningún gobierno provincial puede actuar sobre una ruta nacional sin un acuerdo previo con el gobierno central. El principal obstáculo para avanzar con las reparaciones se encuentra en el estado burocrático de los convenios con las empresas constructoras.
De acuerdo con el mapeo realizado por los técnicos provinciales sobre la Ruta 22 y la Ruta 151, se detectó que existen actualmente cinco contratos de obra pública nacional que se encuentran "neutralizados".
Esta condición administrativa implica que los trabajos están completamente paralizados, pero los contratos no han sido rescindidos por Nación. Esta situación deja a las rutas en un absoluto limbo legal y material. Al respecto, el ministro calificó la situación con dureza: "Es un escándalo que estén durante años neutralizadas".
Aunque la solicitud de traspaso de jurisdicción abarca a la Ruta 22, el ministro de Obras Públicas focalizó su diagnóstico técnico en el estado crítico de la Ruta 151, a la que describió de manera categórica como "una de las peores rutas del país".
El funcionario detalló que el tramo más afectado se extiende desde el kilómetro 3 (en la zona del puente) hasta el kilómetro 109, a la altura de Medanitos. Este sector se encuentra actualmente paralizado bajo un contrato abierto con la empresa Luciano.
La degradación de la calzada asfáltica en este tramo es tan profunda que las tareas de bacheo superficial ya no son una alternativa viable para garantizar la seguridad vial. "La Ruta 151 ya ni siquiera admite un bacheo, hay que repavimentarla", advirtió Alejandro Echarren.
Finalmente, el ministro cuestionó con dureza la postura de la administración nacional frente al abandono de estos corredores de conectividad vitales para el desarrollo regional. "Lo digo hasta con dolor: no les interesa. Es el corazón productivo del país y, sin embargo, no se pone un peso en las rutas", concluyó.