Los afiliados a la obra social PAMI tendrán que tomar recaudos para no quedarse sin cobertura por un reclamo de profesionales por atrasos en los pagos.
Los afiliados a PAMI quedaron en medio de una disputa entre un grupo de prestadores y la obra social. A raíz de atrasos en los pagos, los profesionales iniciaron una medida de fuerza por tiempo indeterminado que afecta a toda la provincia.
Un conflicto que comenzó en enero por cambios en la cobertura que ofrece la obra social a los afiliados, se profundizó en las últimas semanas hasta llegar a una medida de fuerza con gran impacto: la suspensión de todas las prácticas que no sean urgentes.
La disputa involucra al PAMI y a la Asociación de Oftalmólogos de Río Negro (AORN). Los oftalmólogos anunciaron restricciones afiliados de PAMI por atrasos con los pagos. Desde la entidad señalaron que a pesar de los reiterados pedidos de diálogo, no se han obtenido respuestas que permitan revertir esta situación.
“Los profesionales vienen sosteniendo el sistema en condiciones cada vez más desfavorables, con valores desactualizados, atrasos en los pagos y limitaciones en la capacidad prestacional que impactan directamente en la calidad y continuidad de la atención”, detallaron desde AORN.
Desde la Asociación comunicaron que “por este motivo, y con el objetivo de resguardar una práctica médica responsable y segura, se ha decidido adecuar transitoriamente la modalidad de atención, garantizando la atención de urgencias oftalmológicas”.
Los controles y las consultas espontáneas que no sean por problemas urgentes están suspendidos hasta que no se destrabe el conflicto.
“Esta no es una decisión deseada. Es la consecuencia de un sistema que hoy no ofrece condiciones mínimas para sostener la atención habitual”, expresaron.
Además, los profesionales indicaron que informaron que reafirman su compromiso con la salud de los pacientes y esperamos una pronta resolución que permita restablecer la normalidad.
Las críticas de la AORN comenzaron en enero, cuando la Asociación manifestó su "profunda preocupación ante la crítica situación" que atravesaban las prestaciones para los jubilados en la provincia. Bajo el interrogante "¿Qué está pasando?", la institución denunció que "se restringen controles, estudios y tratamientos oftalmológicos esenciales".
La interrupción en la normal prestación del servicio no solo dificulta el acceso a la salud, sino que además "genera demoras en diagnósticos y seguimiento médico", siendo que "la población más afectada es la de personas mayores, con enfermedades crónicas de la visión".
Los profesionales fueron enfáticos al explicar que la decisión "es grave", advirtiendo que "muchas enfermedades oftalmológicas no pueden esperar". El cuerpo médico de la provincia subrayó que patologías complejas como el "glaucoma, retinopatías, maculopatías y cataratas requieren controles periódicos" para evitar el avance de la ceguera.
La falta de regularidad en los tratamientos representa un peligro inminente, ya que "la falta de atención oportuna puede causar daños irreversibles y pérdida de visión" en los pacientes que dependen de la cobertura del organismo.
Los oftalmólogos solicitaron en el inicio de 2026 "la revisión urgente de estas medidas estableciendo una mesa de diálogo", pero advirtieron que no hubo respuestas del PAMI.
"La salud visual es un derecho y debe garantizarse una atención segura, continua y de calidad" para toda la comunidad de adultos mayores aseguraron desde la AORN.