Clubes de toda la provincia deberán cumplir la normativa después del accidente fatal registrado en la Isla Jordán en 2025.
La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves una ley que exige anclajes o contrapesos en arcos de fútbol, handball, hockey y rugby, además de aros de básquet y postes de vóley. La norma busca evitar que estructuras móviles se vuelquen durante entrenamientos, partidos o incluso cuando permanecen sin uso en los predios deportivos.
El proyecto surgió después de la muerte de Joaquín Gatto, un niño de doce años que falleció en enero de 2026 cuando un arco de fútbol sin anclaje cayó sobre él durante un campamento en Junín de los Andes. Las lesiones incluyeron fracturas costales múltiples y una contusión pulmonar que derivaron en muerte encefálica al día siguiente.
El caso recordó una tragedia similar ocurrida meses antes en Cipolletti. En septiembre de 2025, Javier Jesús Álvarez, de once años, murió en la Isla Jordán cuando un arco de hierro cedió mientras el niño se colgaba del travesaño durante el precalentamiento previo a un partido de la Liga Deportiva Confluencia.
La ley obliga a las instituciones deportivas a verificar las fijaciones de arcos y aros antes de cada actividad. Los elementos móviles que no se utilicen deberán quedar sujetos o colocados en posición horizontal para reducir riesgos.
También prohíbe el uso de estructuras inestables en espacios destinados a niñas y niños, y fija una inspección técnica obligatoria como mínimo una vez al año. Cada predio deberá contar con un certificado de aptitud vigente, emitido tras esa revisión periódica.
El texto incorpora además campañas de prevención bajo la consigna "Anclá, Controlá, Respetá". La autoridad de aplicación deberá diseñar protocolos de instalación y mantenimiento, y podrá coordinar tareas con municipios, clubes y asociaciones deportivas de toda la provincia.
La iniciativa fue impulsada por los legisladores Juan Martín, Ofelia Stupenengo y Marcelo Szczygol, quienes advirtieron en los fundamentos que los fuertes vientos patagónicos agravan el riesgo cuando las estructuras no están debidamente aseguradas al suelo.
Durante el debate, Stupenengo remarcó que garantizar espacios seguros constituye "una responsabilidad indelegable del Estado y de las instituciones deportivas", en especial cuando estos ámbitos son frecuentados por niñas, niños y adolescentes de toda la comunidad.
Szczygol, por su parte, explicó que la propuesta busca crear un área específica encargada de controlar los elementos deportivos en cada localidad, trabajando de manera coordinada con los distintos municipios rionegrinos.
"Muchas veces en la Argentina estamos acostumbrados a atar todo con alambre. Esto no puede ser más. Tenemos que empezar a ser responsables y controlar las cosas que tenemos para usar", sostuvo Szczygol durante su intervención en el recinto legislativo.
El legislador aclaró que la norma no busca avanzar sobre la autonomía de municipios y clubes, sino establecer pisos mínimos de seguridad obligatorios para todas las instituciones que administran espacios deportivos y recreativos en Río Negro.
"Río Negro tiene que estar a la altura de las circunstancias", afirmó Szczygol, quien cerró su exposición con un pedido explícito: que la nueva legislación sirva "para prevenir accidentes y que no haya más Joaquín Gatto".
Antes de esta sanción, la provincia no contaba con ninguna norma que exigiera anclar arcos u otras estructuras deportivas, ni que obligara a realizar inspecciones periódicas en clubes y predios recreativos. Los casos de Cipolletti y Neuquén habían expuesto ese vacío legal durante meses.
Con esta ley ya aprobada, Río Negro se convierte en una de las primeras provincias patagónicas en fijar estándares obligatorios de seguridad estructural para el equipamiento deportivo, un antecedente que podría replicarse en otras jurisdicciones de la región.