Convocados por la fundación Patagonia Fiel, casi 80 vecinos sacaron basura acumulada en un particular estanque de uso comunitario y convertido en atractivo turístico.
Una exitosa jornada en defensa del medio ambiente se realizó en San Antonio Oeste el último sábado. Convocados por la fundación Patagonia Fiel, flamante institución que trabaja en áreas como la educación, la investigación y la conservación, casi 80 vecinos se reunieron para limpiar el denominado “lago artificial”, un estanque que ocupa algo más de dos manzanas que se llena con agua de mar, y que además de cumplir la función de balneario se ha convertido en uno de los lugares emblemáticos y atractivo turístico de la ciudad.
La movida contó con el acompañamiento del municipio local, la Universidad Nacional del Comahue, la Escuela de Canotaje Marea del Golfo y comercios y empresas de la localidad.
Los resultados fueron sorprendentes, porque en pocas pero intensas horas de trabajo lograron retirar de las márgenes y el interior del piletón una cantidad impresionante de basura, que completó dos contendedores.
Escombros, neumáticos, infinidad de botellas de plástico y bolsas de nylon entre otros desperdicios que caen a la profunda hondonada lograron extraer. Más valorable aún es que no solo solo juntaron la basura que se acumula junto al murallón que rodea el predio y en los márgenes donde crecen arbustos y maleza natural, utilizando rastrillos, escobas metálicas y palas. Sino que además se metieron el agua para extraer lo que permanecía sumergido. Parece un dato menor, pero hay que tener en cuenta que, a pesar del día soleado, la temperatura estaba baja y la del agua aún más.
“Quedó impecable y es el resultado de toda la gente que se sumó a colaborar”, destacó el biólogo Marino Denis Coco Landete, quien junto Maximiliano Bertini, Juan Saad y María Libertad Chibli fundaron Patagonia Fiel, con el lema de “Generar espacios que fortalezcan el vínculo entre las personas y los territorios que habitan”.
La campaña ecológica tuvo por objetivo mejorar la imagen y el estado sanitario del lago artificial, que estaba seriamente afectado por basura domiciliaria y residuos de obras de construcción. Pero además buscó demostrar que la unión de voluntades congregadas por un bien común, resulta sumamente efectivo. De hecho, familias enteras con niños pequeños se sumaron a dar una mano.
“Comenzamos nuestra labor con esta movida que nos pareció importante por la respuesta de los colaboradores y de los comercios y empresas que nos apoyaron para que se hiciera posible”, resaltó Landete.
Entre los participantes también estuvieron los personajes de Los Grutynos, una historia fantástica creada por Beto Noy, empresario de Las Grutas, que se los suele ver habitualmente por la pantalla del canal Todo Noticias, dado que tienen una cámara que muestra imágenes de la villa balnearia.
No quiso brindar detalles, pero anticipó Landete que tienen otros proyectos ambientalistas y educativos en agenda para implementar próximamente.
El “lago artificial” de San Antonio Oeste está situado a pocas cuadras del centro de la localidad, sobre la costa de la ría que ingresa por el sector norte. Es una hondonada amplia que se llena de agua en pleamar través de una compuerta. Tiene una pequeña playita de arena con sombrillas fijas de junco, algunos bancos y mesas. En el centro del estanque hay una isla desértica que se conecta por un puente elevado. El predio fue construido por el municipio hace algunos años. Fue una obra que necesitó de un gran operativo para retirar en camiones el material árido que le dio mayor amplitud al embalse.
En verano se convierte en un balneario de aguas mansas y concurren los chicos de la colonia de vacaciones que organiza la comuna. El resto del año lo suele utilizar una escuela de canotaje y la práctica activa de esa disciplina.
Los turistas que se alojan en el camping del club Náutico, situado enfrente, lo disfrutan intensamente. Solo deben cruzar una calle y bajar por la pendiente que los lleva a la costa.