La Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCo, cosechó tres variedades de zapallos para abastecer a comedores de Cipolletti, Cinco Saltos y Neuquén.
En un contexto donde el acceso a una alimentación saludable y accesible se vuelve cada vez más relevante para la comunidad estudiantil, la Facultad de Ciencias Agrarias (FaCA) de la Universidad Nacional del Comahue avanza con una iniciativa que articula producción, formación académica y compromiso social. Se trata de un proyecto integral que permite abastecer con alimentos frescos a los comedores universitarios de distintas sedes del Alto Valle.
La propuesta, que se desarrolla en el campo experimental de la FaCA, no solo apunta a garantizar productos de calidad para quienes asisten diariamente a los comedores, sino que además se consolida como una experiencia pedagógica concreta para estudiantes de la carrera de Ingeniería Agronómica.
Este lunes, se concretó una cosecha significativa: más de 12 mil kilos de zapallo, correspondientes a tres variedades distintas, que fueron sembradas en noviembre de 2025. Esta producción ya comenzó a ser distribuida en los comedores de la UNCo ubicados en Neuquén, Cipolletti y Cinco Saltos, donde miles de estudiantes y trabajadores universitarios concurren a diario.
El docente Walter Mela, quien se encuentra al frente del proyecto, destacó el valor de esta experiencia: “Esta iniciativa, que involucra a estudiantes, docentes y personal no docente, es un modelo de trabajo conjunto que combina formación práctica, producción sustentable y alimentación saludable”.
El trabajo se lleva adelante en el cuadro 8 del predio experimental, donde se cultivan diversas especies hortícolas bajo la supervisión de las cátedras de Horticultura y Taller Agrícola. Allí, los estudiantes participan en todas las etapas del proceso productivo: desde la elaboración de plantines hasta el seguimiento del crecimiento de los cultivos y su posterior cosecha.
En ese sentido, la experiencia no solo aporta alimentos frescos al sistema universitario, sino que también permite a los futuros profesionales adquirir conocimientos en territorio, con prácticas reales que fortalecen su formación.
Brisa Blanco, estudiante avanzada de Ingeniería Agronómica y ayudante de cátedra, explicó cómo se desarrolla el trabajo en campo: “Nos encontramos cosechando tres variedades de zapallo que fueron sembradas en noviembre del año pasado, en el marco del proyecto de abastecimiento para los comedores. En una primera instancia realizamos mediciones en parcelas de 25 metros para luego calcular el rendimiento obtenido en esa superficie”.
Este tipo de tareas permite no solo conocer el comportamiento de los cultivos, sino también evaluar la productividad y planificar futuras siembras en función de los resultados obtenidos.
Uno de los objetivos centrales del proyecto es incorporar productos frescos, de calidad y de origen conocido en los menús de los comedores universitarios. En un escenario donde muchos estudiantes dependen de estos espacios para acceder a una alimentación diaria, la iniciativa cobra un valor estratégico.
Además, se promueve un modelo de producción sustentable, con prácticas agrícolas que buscan optimizar recursos y reducir el impacto ambiental, alineándose con los desafíos actuales del sector agroalimentario.
La articulación entre producción y consumo dentro de la misma universidad no solo reduce costos logísticos, sino que también fortalece el vínculo entre la comunidad académica y su entorno productivo.