Se perdió el viaje de egresados con sus compañeros y estaba triste. Pero su familia logró con ayuda solidaria que cumpla el sueño en un caso que te sorprenderá.
De una desilusión al sueño cumplido … Para la mayoría de los estudiantes, la culminación del secundario está marcada por el ansiado viaje de egresados. Sin embargo, para Facundo Soria, un joven de 17 años residente en la provincia de Buenos Aires, el camino presentó desafíos adicionales, no pudo ir con sus compañeros pero viviría igualmente una experiencia hermosa e inolvidable en Bariloche. ¿Cómo?
Resulta que Facundo tiene parálisis cerebral y discapacidad visual, una condición que le impidió formar parte de la travesía tradicional junto a sus compañeros.
Lejos de resignarse, su familia decidió transformar el obstáculo en una oportunidad memorable. "Se nos ocurrió venir a conocer la nieve y hacer un viaje de egresados en familia", relató su mamá, Julieta.
Con la determinación de brindarle a Facundo una experiencia única, iniciaron la búsqueda de alternativas accesibles en la Patagonia argentina y se contactaron a través de redes sociales con la Fundación Desafío Bariloche.
La Fundación Desafío Bariloche lleva 25 años promoviendo el esquí adaptado y rompiendo barreras en la montaña. Al conocer la historia de Facundo, el equipo liderado por su director, Martín Saccomanno, tomó una decisión inmediata: becar al 100% la actividad para que la familia únicamente tuviera que costear el traslado hasta la ciudad rionegrina.
Facundo, quien practica natación paralímpica en Almirante Brown, está acostumbrado al trabajo con entrenadores, pero la montaña representaba un terreno totalmente desconocido. En las cumbres del Cerro Catedral, guiado por instructores especializados que pusieron el cuerpo y el corazón, el joven logró deslizarse sobre la nieve por primera vez. Sueño cumplido.
"Cuando bajamos fue toda emoción: abrazos, lágrimas y agradecimientos. Cumplirle el sueño a Facundo nos hizo sentir que ya tenemos la temporada ganada", dijo Martín Saccomanno, Director de la Fundación Desafío Bariloche, al sitio local El Cordillerano.
Al finalizar la travesía, la alegría de Facundo resultaba incontenible. Con orgullo renovado, compartió fotos y videos con sus amigos a través de WhatsApp, en una jornada cargada de una inmensa emotividad. Como anécdota imborrable, los instructores le dijeron cariñosamente que él mismo había traído la nieve a la cumbre, haciéndolo sentir verdaderamente mágico.
La vivencia no concluyó en las pistas. Conmovidos por el amor profesional y la dedicación recibida, y pese a haber sido becados en su totalidad, la familia Soria sorprendió al organismo al día siguiente con una transferencia bancaria de colaboración.
Julieta explicó que el aporte surgió del deseo profundo de agradecer y permitir que otros jóvenes en situaciones similares puedan cumplir sus anhelos: "Somos una familia de cinco, mi hermana también tiene una discapacidad y nos pareció muy importante reconocer todo lo que hicieron para que otras personas también puedan vivir esta experiencia". De este modo, la historia de Facundo en Bariloche no solo dejó huellas en la nieve, sino también un ejemplo luminoso de empatía, inclusión y reciprocidad.