Los loros provocan uno de cada tres problemas eléctricos en la costa de Río Negro: qué harán para evitarlo

Las grandes bandadas generan cortocircuitos y microcortes que afectan a miles de usuarios de la región atlántica. Implementarán nuevas medidas preventivas para mejorar el suministro y proteger a las aves.

Las bandadas de loros barranqueros traen complicaciones en el servicio eléctrico en la costa rionegrina.

La distribuidora Edersa advirtió que uno de cada tres problemas eléctricos registrados en San Antonio Oeste y Las Grutas está relacionado con la interferencia de aves en los tendidos eléctricos. La situación genera preocupación por los cortes de energía y los microcortes que afectan a los usuarios de la región atlántica.

Según explicó la empresa, las grandes bandadas de loros barranqueros (Cyanoliseus patagonus) provocan movimientos bruscos en los conductores cuando se posan o levantan vuelo simultáneamente. Este fenómeno puede ocasionar que los cables entren en contacto y se produzcan cortocircuitos e interrupciones del suministro eléctrico.

Frente a esta problemática, la distribuidora anunció la ejecución de trabajos preventivos sobre las líneas eléctricas, con el objetivo de reducir las fallas, mejorar la estabilidad del servicio y proteger a las aves que habitan la región.

Las obras para evitar los cortes de luz

Federico, trabajador de la sucursal San Antonio, explicó que las intervenciones contemplan la colocación de nuevos postes y dispositivos de señalización sobre los conductores, especialmente en sectores donde se registra una importante presencia de aves.

"Estamos instalando señalizadores en los cables para evitar que las aves choquen contra las líneas y sumando postes para reducir el movimiento de los conductores cuando grandes bandadas de loros se posan o levantan vuelo", explicó.

Los trabajos buscan disminuir el denominado efecto látigo, un movimiento que se produce cuando numerosos ejemplares levantan vuelo al mismo tiempo. La oscilación de los cables puede provocar contactos entre conductores y generar fallas en la red.

Desde la empresa señalaron que estas intervenciones permitirán prevenir microcortes y mejorar la continuidad del suministro, además de reducir los riesgos para la fauna silvestre que utiliza las instalaciones eléctricas como lugares de descanso.

¿Por qué hay tantos loros en San Antonio Oeste y Las Grutas?

La presencia de grandes bandadas de loros barranqueros en las localidades costeras también abrió un debate ambiental. La bióloga Patricia González, integrante de la Fundación Inalafquen, explicó a Informativo Hoy que su concentración urbana podría responder a modificaciones en sus hábitats naturales.

"Sin duda la percepción de muchos de nosotros es que hay más porque en los últimos años los vemos sobre cables, postes y árboles urbanos que antes no usaban", sostuvo la especialista al analizar el fenómeno.

Sin embargo, González aclaró que esa percepción no necesariamente implica un crecimiento poblacional. Por el contrario, señaló que la pérdida de refugios naturales podría estar provocando que los ejemplares se agrupen en sectores urbanos, donde resultan mucho más visibles.

La especialista recordó que la eliminación de antiguas arboledas utilizadas como refugios nocturnos, junto con la transformación del monte patagónico, modificó los espacios disponibles para estas aves y favoreció su desplazamiento hacia las ciudades.

"Entonces no es que haya más loros en la Patagonia, sino que ahora están todos juntos y agrupados donde nosotros los vemos más", explicó González, quien destacó la capacidad de adaptación de esta especie.

Los riesgos de los cables eléctricos para las aves

La bióloga también explicó que los problemas eléctricos no necesariamente ocurren porque los loros muerdan los cables. En determinadas circunstancias, las aves pueden entrar en contacto simultáneamente con conductores y estructuras metálicas, provocando descargas potencialmente mortales.

Otro riesgo aparece cuando las bandadas generan movimientos importantes sobre los tendidos. Si los conductores llegan a tocarse, pueden producirse cortocircuitos, una de las situaciones que Edersa busca prevenir mediante la instalación de nuevos postes.

González planteó que cualquier solución debería contemplar tanto las necesidades de los vecinos como la conservación de la especie. Para eso, propuso desarrollar estrategias conjuntas entre organismos públicos, investigadores, empresas, organizaciones ambientales y la comunidad.

Entre las alternativas mencionó la identificación de nuevos sitios de descanso, el estudio de los desplazamientos de las bandadas y la implementación de pruebas piloto para alejarlas progresivamente de los sectores urbanos más afectados.