El piloto neuquino que en 2006 quedó en sillas de ruedas tras una grave accidente, volvió a demostrar que para él no hay barreras. Compartió su alegría con LMC.
Era lo que le faltaba. Juan María Nimo, el popular y querido "Gatito", volvió a marcar un hito en su carrera al debutar como motoquero dentro del Globo de la Muerte del famoso Circo Rodas.
La historia del inclaudicable piloto neuquino está atravesada por la superación. En octubre de 2006, disputando el liderazgo del campeonato argentino de motocross, sufrió un grave accidente en el circuito de Cañete, en Chile.
Tras pelear por su vida, los médicos le confirmaron que no volvería a caminar. Con apenas 18 años y una carrera profesional por delante, el golpe fue durísimo. Sin embargo, transformó el dolor en fuerza, rebeldía e inspiración: compitió en automovilismo, impulsó proyectos de accesibilidad y ahora llevó su pasión al circo.
En sus redes sociales, el Gatito, que en 2013 protagonizó la histórica cruzada de trasladarse en silla de ruedas desde Neuquén al Obelisco porteño, compartió la alegría de concretar esta nueva meta y reprodujo de forma textual lo que significó para él esta inolvidable experiencia:
“Hoy fue un día muy especial, amo los circos desde chico y toda la magia que tienen, incluso muchos no saben pero hace unos años meterme a un globo era imposible, entonces me acerqué a la magia de la mano del Seba Rosenberg, un gran mago, quien terminó siendo mi profesor para estudiarla, entenderla y practicarla, aunque no la ejerza.
Hoy gracias a @wopawake @francisnavarro711 y @circorodasoficial pude cumplir de llegar al globo y con productos @soywanku.
Hoy sentí esa cosa en la panza y juro que estando ahi, girando y girando me vi de chiquito sentado en la butaca mas cercana al globo la que me gustaba elegir cuando iba
¿Quieren función? Esperen material, esperen función. Una locura estar ahi, en ese globo con una silla. Me acompañó @rnledesma claro”
Luego la siguió ya en diálogo con LM Cipolletti, donde reflexionó sobre las trabas y los prejuicios que giran en torno a la discapacidad. Al recordar sus ganas de hacer acrobacia, explicó que la sobreprotección suele ser un obstáculo recurrente: "Siempre me gustó, me encantan los circos, la acrobacia, es difícil por la discapacidad, el miedo del ambiente y lo que genera. Incluso cuando con Mónica Centeno hacíamos danzas que volábamos con arnes, armabámos y desarmábamos sillas en el aire, viajabamos a México pero acá era complicado que nos dejaran hacerlo".
En ese sentido, remarcó cómo esa mirada externa termina condicionando el desarrollo personal. "Es una sobreprotección a veces es entendible, pero muchas veces no te dejan ser, te limitan. Hace rato tenía ganas de hacerlo, ahora se dio", señaló quien en su momento peleó y logro que lo autorizaran a correr en el TC Picta Mouras con un auto adaptado.
La oportunidad concreta dentro de la carpa del circo llegó gracias al vínculo con antiguos colegas del deporte motor. "Se dio la posibilidad de llegar a la gente del circo con unos amigos que corrían conmigo en motocross, los hermanos Navarro que tienen su show dentro del circo. Surgió la idea, hablaron y se pudo dar", detalló Nimo, para luego expresar el impacto emocional que tuvo el logro: "Fue una cosa que disfruté tanto… Vengo de un tema personal que me han ido costando las cosas, fue una locura, agradecido, van surgiendo algunas cositas que iremos contando".
Su búsqueda, sin embargo, trasciende el espectáculo y se vincula con cosas mucho más profundas. Nimo explicó que vive "siempre peleando para tratar de llevar adelante lo que uno tiene ganas, laburando con la neurorrehabilitación, los avances de la neurociencia, los dispositivos en sillas de ruedas", buscando que a las "personas con discapacidad el día a día les sea más fácil".
Sobre la visibilidad de estos logros, advirtió la poca consideración local frente al reconocimiento internacional. "Cuando hacemos cosas que muchos no se imaginan, repercute más afuera que acá y se valora más en el exterior. Eso que sucede afuera me permite llegar a las marcas. Y en el automovilismo sigo, tratando de ser aceptado en un medio difícil. Es lo que me atrapa de cada uno de los desafíos, nada es fácil. La discapacidad está tan puesta en duda, con una mirada errada, que hacer cosas para uno es un privilegio", analizó.
Finalmente, el carismático deportista valoró la contención de sus seres queridos y confirmó que la preparación continúa. "Soy un agradecido a mi familia, mi mamá, mi hermanas, mi hermano, mis amigos que estuvieron durante la lesión, los que estuvieron después. Disfrutando, algo que siempre me ha costado", expresó emocionado.
¡Qué lindo, Gatito! Felicitaciones genio.