El Municipio rionegrina asumirá la conservación y el mantenimiento de una de las trazas más transitadas de la ciudad.
La Legislatura de Río Negro aprobó por mayoría el proyecto que ratifica el convenio mediante el cual la Provincia cede al Municipio de San Carlos de Bariloche la jurisdicción sobre la avenida Exequiel Bustillo, anteriormente identificada como Ruta Nacional 237.
El acuerdo había sido firmado el 19 de marzo y comprende el tramo que se extiende desde el Monolito hasta la rotonda de acceso al Hotel Llao Llao.
Con la sanción de la iniciativa, el Municipio asumirá de manera plena y exclusiva la conservación y el mantenimiento de la traza, la señalización horizontal y vertical, la regulación del tránsito y la implementación de políticas de seguridad vial.
También quedarán bajo responsabilidad municipal las autorizaciones para usos especiales y obras complementarias, junto con las consecuencias civiles, administrativas y patrimoniales derivadas de accidentes, daños u omisiones relacionadas con el mantenimiento o la señalización.
La transferencia fue fundamentada en el crecimiento urbano, demográfico y turístico experimentado por Bariloche alrededor de la avenida Bustillo. Debido a que el tramo se encuentra dentro del ejido urbano, se consideró necesaria una intervención más directa por parte de la Municipalidad.
En cuanto a los fundamentos, se destacó la declaración del legislador de Juntos Somos Río Negro, Carlos Valeri, que señaló que “con el paso de los años, la ciudad creció alrededor de la avenida Bustillo y ya no tenía sentido que siguiera funcionando como parte de una ruta provincial, con problemas de mantenimiento y superposición de jurisdicciones”. En esta misma línea detalló que Bariloche es ''una de las ciudades del país con mayor cantidad de organismos con competencias sobre un mismo territorio'', mencionando al Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Parques Nacionales, el Departamento Provincial de Aguas (DPA) y Vialidad Rionegrina, entre otros.
Según explicó, esa coexistencia de jurisdicciones complica la toma de decisiones vinculadas a la seguridad vial, la atención de accidentes de tránsito y la coordinación de distintas acciones para resolver problemas cotidianos de la ciudad.
En ese contexto, sostuvo que la transferencia de la avenida al municipio es “la mejor solución” acordada entre el gobernador y el intendente de San Carlos de Bariloche, ya que permitirá centralizar la administración y agilizar las respuestas sobre una vía que hoy tiene un marcado carácter urbano.
Por su parte, la legisladora del PRO Unión Republicana, María Laura Frei, acompañó el proyecto, aunque advirtió que la ciudad recibirá una arteria en malas condiciones y reclamó que la Provincia mantenga un respaldo económico para su recuperación.
La legisladora remarcó que el deterioro de la Bustillo ''no responde a un cambio de signo político'' entre Provincia y municipio, sino que también ''existió cuando ambas administraciones pertenecían al mismo espacio''. En ese sentido, recordó que en 2020 comenzaron las obras de modernización de la avenida, pero aseguró que para 2023 los trabajos estaban paralizados, con una importante deuda con la empresa contratista y sin que siquiera se hubiera completado el primer kilómetro de intervención.
Frei diferenció las tareas de mantenimiento cotidiano de una obra de reconstrucción integral y reclamó que el Gobierno rionegrino continúe financiando la recuperación de la avenida mientras el municipio asume su administración. Posteriormente anunció que votarái '' a favor''.
Quien recogió el guante fue el legislador oficialista Facundo López quien negó que la Provincia ''se saque un problema de encima'' y aclaró que la iniciativa surgió a partir de un acuerdo entre el gobernador Alberto Weretilneck y el intendente Walter Cortés, y no por una decisión unilateral del Ejecutivo provincial.
El jefe del bloque oficialista aseguró que el convenio contempla un aporte económico de la Provincia para acompañar el mantenimiento de la avenida y remarcó que existe un trabajo consensuado entre ambas administraciones.
Finalmente, reconoció que la solución de fondo excede las tareas de conservación y requiere una inversión mucho mayor.
En ese sentido, sostuvo que, cuando existan posibilidades de financiamiento externo y acompañamiento del Gobierno nacional, la avenida Bustillo deberá transformarse integralmente, al igual que la Ruta Nacional 22.