La CGT Alto Valle presentó en la Legislatura un proyecto para que trabajadores paguen 50% menos el boleto. Cómo se aplicaría y cuánto costaría viajar.
La Regional Alto Valle de la Confederación General del Trabajo (CGT) presentó un proyecto de ley para crear el Boleto Obrero Rionegrino, una iniciativa que propone reducir en un 50% el costo del transporte público para trabajadores y jubilados en toda la provincia.
La iniciativa fue dada a conocer durante una conferencia de prensa en General Roca, donde la conducción de la central obrera detalló los principales ejes del proyecto y las gestiones iniciadas para su tratamiento legislativo.
Desde la CGT explicaron que el punto de partida de la propuesta es considerar al transporte como un “derecho esencial vinculado al acceso y sostenimiento del empleo”, más que como un gasto opcional dentro del presupuesto familiar.
En ese marco, remarcaron que el traslado diario representa una porción significativa del costo de vida, especialmente en un contexto de inflación sostenida y tarifas elevadas, lo que impacta de manera directa en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Uno de los conceptos centrales del proyecto es que el costo del transporte debe ser entendido como una extensión del salario. Según el documento elaborado por la CGT, este gasto reduce los ingresos disponibles y condiciona el acceso al trabajo.
Por ese motivo, la propuesta plantea que el Estado absorba el 50% del valor del pasaje, evitando que el traslado diario actúe como un factor que erosione el ingreso real de los trabajadores y jubilados.
Además, se sostiene que la movilidad debe ser una herramienta de integración territorial, ya que las distancias dentro del Alto Valle no deberían transformarse en una barrera para acceder a un empleo o sostenerlo en el tiempo.
El texto también enfatiza que garantizar el transporte no debe recaer únicamente en los usuarios, sino que constituye una inversión social clave para el funcionamiento del sistema productivo regional.
El proyecto contempla un amplio universo de beneficiarios. Incluye a trabajadores en relación de dependencia, autónomos, monotributistas, trabajadores rurales, temporarios y personal de casas particulares, además de jubilados.
Como condición, se establece que los ingresos no deberán superar el equivalente a tres salarios mínimos, lo que apunta a focalizar el beneficio en los sectores de ingresos bajos y medios.
De esta manera, la CGT busca que la medida tenga un alcance transversal, sin distinción de actividad o sector, priorizando a quienes destinan una mayor proporción de sus ingresos al transporte cotidiano.
En cuanto a su aplicación, el proyecto propone utilizar tarjetas electrónicas o sistemas digitales que permitan aplicar de manera automática el descuento del 50% sobre el valor del pasaje en cada viaje.
El esquema prevé un mecanismo de compensación directa a las empresas prestadoras del servicio, de modo que el subsidio sea cubierto por el Estado provincial sin afectar la sustentabilidad del sistema de transporte.
Asimismo, se establece que la Provincia financiaría los servicios de jurisdicción provincial, mientras que los municipios podrían adherir de forma voluntaria mediante convenios específicos para incluir sus redes locales.
Otro punto relevante es la posibilidad de firmar acuerdos con la provincia del Neuquén, con el objetivo de contemplar los desplazamientos interjurisdiccionales habituales en el Alto Valle.
Para el control del programa, se propone la creación de una Comisión de Seguimiento que evalúe el impacto, el costo fiscal y la evolución del sistema según las necesidades del mercado laboral y de los usuarios.
La secretaria adjunta de la CGT Regional Alto Valle, Gloria Ovejero, fue una de las encargadas de presentar la iniciativa y subrayó que el objetivo es mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin distinción de actividad.
“Es una acción que busca favorecer a todos los trabajadores y trabajadoras sin importar el gremio. Queremos que todos los obreros y obreras estén mejor”, expresó la dirigente durante la conferencia.
Ovejero también confirmó que el proyecto ya fue presentado al vicegobernador Pedro Pesatti y que toma como referencia experiencias similares implementadas en otras ciudades del país, como el sistema vigente en Rosario.
De aplicarse el subsidio del 50%, el costo del transporte interurbano en el Alto Valle se reduciría de manera significativa. Por ejemplo, el boleto entre Roca y Cipolletti pasaría a costar poco más de $2.255.
En el caso del tramo Cipolletti-Allen, el valor bajaría a alrededor de $1.396, mientras que viajar desde Cipolletti a Villa Regina tendría un costo cercano a los $4.632 con el beneficio aplicado.
También se verían reducidos los valores en recorridos más cortos, como los tramos entre Allen y Fernández Oro o entre Cervantes y Roca, lo que impactaría directamente en miles de usuarios que utilizan el transporte a diario.
La iniciativa abre ahora un nuevo capítulo en el debate sobre el financiamiento del transporte público en Río Negro y su rol dentro de las políticas destinadas a sostener el empleo y el poder adquisitivo.