La tradicional institución formada por inmigrantes europeos festejó su nuevo aniversario con un encuentro memorable. Historia, tradición y cultura en una misma velada.
La Asociación Italiana Deportiva y Cultural de Allen celebró este sábado por la noche sus 90 años de historia, cultura y encuentro, con una gran cena show que reunió a alrededor de un centenar de vecinos, socios, familias y amigos de la institución.
La celebración tuvo un significado especial porque además de festejar el aniversario, permitió inaugurar oficialmente los nuevos sanitarios del edificio, una obra considerada importante para la institución, que atraviesa un proceso de recuperación.
La historia reciente de la Asociación Italiana tuvo momentos muy difíciles. Hace casi cuatro años, un grupo de vecinos decidió involucrarse para recuperar la entidad, que había atravesado uno de los períodos más complejos de su historia, con escasa actividad institucional, instalaciones deterioradas y un panorama que hacía difícil imaginar su recuperación. Desde entonces, con trabajo, compromiso y el acompañamiento de socios y vecinos, la institución comenzó lentamente a ponerse de pie. Y lo vivido en el sábado fue una muestra de ese camino que quiere marcar la nueva comisión directiva, presidida por el periodista Diego Von Sprecher.
La cena contó con un menú especialmente preparado para la ocasión, con una entrada con un toque italiano, carne acompañada con caponata, café y degustación de bombones.
Pero la comida fue solamente una parte de una noche que tuvo música, danza y mucha emoción. El padre Alexis también estuvo presente y tuvo a cargo su cargo la bendición de las nuevas instalaciones.
Sobre el escenario se presentaron Adriana Coziansky, con música en vivo; Sandra y Osvaldo, del Taller Nehuén, con una propuesta de folklore, danza y raíces; y Jazz Theater Dance, la escuela de danzas y comedia musical dirigida por Marcela Chiacchiarini.
El cierre estuvo a cargo de Linaje, el grupo musical allense que puso el broche de oro a una noche que terminó con el público disfrutando, cantando y bailando. También hubo un momento especial cuando llegó el “Feliz cumpleaños” para la Asociación Italiana.
Y entonces ocurrió algo que quizás resumió como pocas cosas el espíritu de la celebración: desde las propias mesas comenzaron a escucharse las canciones italianas, entonadas por los asistentes.
Durante unos minutos, el salón volvió a conectarse con aquella historia que comenzó hace 90 años, cuando los inmigrantes italianos que llegaron a Allen levantaron las paredes de la institución buscando tener un espacio para encontrarse, compartir sus tradiciones y construir comunidad.
Durante la celebración, el presidente de la Asociación Italiana, Von Sprecher, destacó el proceso que está atravesando la institución y puso el foco en recuperar su esencia como un verdadero punto de encuentro.
La Asociación, sostuvo, busca volver a ser un lugar donde puedan encontrarse ideas, proyectos y personas con ganas de construir comunidad.
En ese sentido, resaltó que la recuperación alcanzada durante estos últimos años demuestra que cuando en Allen se proponen objetivos comunes y trabaja en consecuencia, hasta lo inimaginable puede ser posible.
También valoró especialmente el trabajo de cada uno de los integrantes de la comisión directiva, el acompañamiento permanente de los socios y el respaldo del Gobierno de Río Negro, que entendió que para que el proyecto pudiera seguir avanzando era fundamental consolidar la obra de los nuevos sanitarios.
“Si ponemos metas en común, hasta lo inimaginable puede ser posible”, enfatizó el dirigente.
Los nuevos espacios inaugurados representan mucho más que una obra de infraestructura. Son también una señal concreta de que la institución recuperó la capacidad de proyectar y de mirar hacia adelante.
La noche tuvo un clima especial. Hubo abrazos, recuerdos, música, comida, baile y muchas emociones. Pero, sobre todo, hubo una sensación compartida: la de estar celebrando no solamente los 90 años de una institución, sino también su regreso a la vida comunitaria.
Las canciones italianas que volvieron a sonar en el salón, esta vez desde las voces de quienes estaban sentados en las mesas, fueron quizás el mejor homenaje a aquellos primeros inmigrantes que, hace nueve décadas, soñaron con tener un lugar de encuentro.
Hoy, 90 años después, esas paredes siguen cumpliendo aquella misión. La Asociación Italiana celebró sus 90 años mirando hacia atrás con orgullo, pero fundamentalmente mirando hacia adelante. “Porque la historia continúa. Y esta vez, con una comunidad nuevamente reunida para escribirla”, resaltaron desde la tradicional institución.