El animal apareció días atrás en la ciudad balnearia. Su aparición generó preocupación, ya que estaba en la calle y casi fue atropellado.
Un operativo conjunto entre la Subsecretaría de Fauna Silvestre , la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático permitió asistir, evaluar y liberar en un sector seguro a un lobo marino de dos pelos hallado en El Cóndor. La intervención resguardó tanto el bienestar del animal que fue tratado y liberado.
El martes 7 de julio, el clima mundialista inundaba las calles. Sin embargo, el aviso de la presencia de un lobo marino en zona urbana, demandó un gran operativo con personal técnico ya que su ubicación representaba un riesgo tanto para el ejemplar como para vecinos y automovilistas.
Durante la intervención se realizó la contención del ejemplar y una primera evaluación sanitaria, en la que se detectó una lesión en el párpado inferior del ojo derecho. Posteriormente fue trasladado a San Antonio Oeste para recibir atención veterinaria especializada. Los estudios confirmaron que presentaba un buen estado general de salud y una adecuada condición corporal, sin lesiones que comprometieran su supervivencia.
Finalizada la revisión clínica, el lobo marino fue trasladado a un sector costero seguro, donde fue liberado bajo condiciones que permiten su monitoreo. Tras la liberación se observó que el ejemplar se desplazó con normalidad, por lo que continuará siendo seguido durante los próximos días hasta su regreso al mar.
Los lobos marinos de dos pelos suelen usar las costas para descansar durante sus migraciones. Es habitual que los más jóvenes pasen horas o días en la arena recuperando fuerzas. Por factores como el clima, las mareas o la búsqueda de tranquilidad, a veces pueden aparecer en sectores urbanos costeros.
Por ese motivo, la presencia de un lobo marino en la costa no significa necesariamente que esté enfermo o necesite ayuda. La mejor manera de protegerlo es permitirle descansar sin interferencias.
Para garantizar la seguridad de los elefantes y lobos marinos y evitar interacciones que puedan resultar perjudiciales, se recomienda seguir estas pautas:
La coordinación entre instituciones, especialistas y la comunidad es clave para abordar esta situación de manera responsable.