Refuerzan talleres en escuelas de Río Negro para prevenir violencia y bullying. Apuntan a que chicos aprendan a reconocer emociones y resolver conflictos.
Con el objetivo de prevenir la violencia desde edades tempranas, el Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro intensificó su presencia en escuelas primarias de distintas ciudades.
La iniciativa apunta a un enfoque clave. El objetivo es intervenir antes de que los conflictos aparezcan o escalen.
En cada encuentro, estudiantes de entre 6 y 12 años participan de actividades dinámicas donde el eje está puesto en las emociones.
A través de juegos y situaciones cotidianas, los chicos identifican sentimientos como el enojo, la frustración o el miedo, y aprenden a gestionarlos sin recurrir a la violencia.
Según plantearon desde el Ministerio, "entender lo que les ocurre les permite pensar antes de reaccionar con violencia, una herramienta clave que empieza a construirse desde edades tempranas".
Los talleres no solo trabajan sobre lo que sienten, sino también sobre cómo expresarlo.
Se promueve la comunicación como herramienta central: pedir ayuda, decir lo que molesta sin agredir y escuchar al otro. Es decir, se busca evitar que los conflictos crezcan por falta de diálogo.
Uno de los puntos más sensibles es el bullying, especialmente en su versión digital. Por eso, durante las actividades, los estudiantes aprenden a identificar cuándo una broma deja de serlo y se convierte en agresión.
También se trabaja sobre los distintos roles: no solo el agresor y la víctima, sino también quienes observan sin intervenir.
Las propuestas incluyen actividades prácticas para trasladar lo aprendido a situaciones concretas de la vida diaria.
Un ejemplo es el cuidado de plantas, donde cada grupo asume responsabilidades, generando un paralelismo con el cuidado de los vínculos.
Detrás de cada encuentro hay una política pública que busca construir convivencia desde la base.
Desde el gobierno provincial remarcaron que "formar chicos con herramientas emocionales y sociales no solo mejora la convivencia diaria, sino que construye, paso a paso, una sociedad empática y comunidades más seguras".