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Entre apoyos y rechazos: el arco político rionegrino se expresó por la captura de Maduro

La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos desató reacciones opuestas en Río Negro, con celebraciones libertarias y duros repudios políticos y gremiales. La movilización de la comunidad de Venezuela en Cipolletti.

La sorpresiva captura de Nicolás Maduro tras una ofensiva militar de Estados Unidos en territorio venezolano sacudió este sábado el tablero internacional y tuvo un impacto inmediato en la política argentina. En Río Negro, las primeras repercusiones del arco político y gremial provincial dejaron en evidencia una fuerte polarización frente a un hecho que ya es calificado como histórico y que reaviva el debate sobre la soberanía, el derecho internacional y el alineamiento exterior del país. Estas reacciones generaron movilizaciones en la región como la que tendrá lugar hoy sábado en el Monumento a San Martín de la capital neuquina a las 18 horas.

El anuncio fue realizado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien informó a través de su red Truth que fuerzas norteamericanas ejecutaron un ataque aéreo “a gran escala” que culminó con la captura y traslado de Maduro y su esposa fuera de Venezuela. Trump anticipó que brindará una conferencia de prensa para ampliar detalles del operativo, desarrollado, según indicó, en coordinación con fuerzas del orden.

En la Argentina, el presidente Javier Milei celebró la caída del líder chavista. En declaraciones televisivas, sostuvo que el mundo presencia “la caída de un dictador” y habló de “un renacer de la libertad en todo el continente”. Milei ratificó su alineamiento con la Casa Blanca y justificó la intervención militar al calificar al régimen venezolano como “narcoterrorista”, al tiempo que lo vinculó con redes de narcotráfico, supuestas interferencias electorales en la región y estrategias de infiltración política.

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Las expresiones en Río Negro

Ese posicionamiento presidencial encontró un rápido eco, a favor y en contra, en la dirigencia rionegrina. Desde el plano gremial, el secretario general de ATE a nivel nacional, Rodolfo Aguiar, repudió la “agresión militar criminal” de Estados Unidos y habló de “secuestro” del presidente venezolano. A través de un comunicado difundido en redes sociales, sostuvo que la ofensiva no responde a la defensa de la democracia sino a “intereses geopolíticos y económicos”, en particular el control de los recursos naturales. También cuestionó con dureza que Milei celebre la intervención y anunció el “estado de alerta y movilización en defensa de la soberanía venezolana”.

En sintonía, ATE Río Negro difundió un pronunciamiento propio en el que condenó el ataque estadounidense y el traslado forzado de Maduro y su esposa. El sindicato reiteró sus críticas al “intervencionismo internacional” y llamó a frenar lo que considera un avasallamiento del derecho de autodeterminación de los pueblos, en línea con la postura de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE).

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Desde el arco político, la diputada nacional Adriana Serquis también se expresó con dureza. Señaló que la intervención militar viola el principio de no intervención y destruye el derecho internacional, y repudió tanto la injerencia estadounidense como las declaraciones del Presidente y otros referentes del oficialismo nacional. En su mensaje, advirtió que la “Argentina no debe ser cómplice de un ataque contra la soberanía venezolana ni contra la paz en América Latina” y exigió el cese inmediato de la agresión.

La senadora nacional Ana Marks, por su parte, optó por replicar el comunicado oficial del Partido Justicialista, sin agregar definiciones propias, mientras que desde el espacio libertario la diputada nacional Lorena Villaverde compartió un posteo de Milei con un escueto mensaje: “Venezuela libre. Fin”.

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En el plano sindical provincial, ASSPUR también se manifestó, aunque vinculó el escenario internacional con la coyuntura interna. Desde el gremio de la salud rechazaron el DNU 941/2025, al que consideran una avanzada represiva, y cuestionaron que el Gobierno nacional priorice reformas en inteligencia y seguridad mientras persisten carencias en el sistema sanitario.

En ese escenario de definiciones cruzadas, el impacto de lo ocurrido en Venezuela trasciende el plano internacional y se proyecta con fuerza sobre la política doméstica. Las reacciones en Río Negro anticipan que el episodio será un nuevo eje de disputa entre oficialismo y oposición, con el movimiento sindical en estado de alerta y una dirigencia política obligada a posicionarse frente a un hecho que reabre viejas discusiones sobre soberanía, derechos democráticos y el rumbo de la política exterior argentina.