El IPPV facilita el acceso a la escritura para familias que puedan completar el trámite bajo el paraguas de la Ley Pierri. ¿Cuáles son los requisitos?
El Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda (IPPV) ha definido como una de las prioridades estratégicas de su actual gestión avanzar con firmeza en la regularización dominial en toda la provincia.
El objetivo central es que un mayor número de familias rionegrinas logren consolidar el derecho a la propiedad mediante la obtención de la escritura definitiva de sus hogares, utilizando como herramienta principal la denominada Ley Pierri.
En esta nueva etapa, el IPPV —en su rol de órgano de aplicación— ha decidido promover convenios de colaboración con los distintos municipios y fortalecer la red de referentes territoriales. Esta decisión busca agilizar la tramitación de los expedientes, mejorar la trazabilidad de cada procedimiento y brindar un acompañamiento cercano a las familias que habitan sus viviendas desde hace décadas, pero que aún no cuentan con el título de propiedad que garantice su seguridad jurídica.
La Ley Pierri establece un régimen de regularización dominial diseñado específicamente para aquellas familias que habitan una vivienda de manera legítima pero carecen de una escritura formal. Este marco legal es el camino administrativo para que los poseedores logren la titularidad definitiva del inmueble.
Según los lineamientos del organismo provincial, pueden acceder a este beneficio:
Poseedores sin título formal que acrediten una ocupación legítima del inmueble.
El cónyuge sobreviviente o los herederos que continúen con la posesión iniciada originalmente.
Personas que convivían con el poseedor y han mantenido la ocupación de la vivienda.
Continuadores legítimos de dicha posesión.
Para iniciar el proceso de regularización, el IPPV exige el cumplimiento de ciertos requisitos que garantizan la transparencia y legalidad del traspaso dominial. El punto de corte temporal es clave: se debe acreditar una posesión pública, pacífica y continua con causa lícita desde, al menos, el año 2006.
Asimismo, el inmueble en cuestión debe tener características específicas: debe ser un inmueble urbano y estar destinado exclusivamente a vivienda única y permanente del solicitante.
Para demostrar la antigüedad de la ocupación, los interesados deberán presentar documentación respaldatoria, tales como:
Boletos de compraventa.
Recibos de servicios o certificados de residencia.
Planos del inmueble u otros documentos que den fe de la permanencia en el lugar.
La modernización del sistema permite que el trámite pueda iniciarse de manera digital. Los interesados deben ingresar al sitio web oficial y completar el formulario correspondiente con sus datos personales, la información de los convivientes y los detalles del inmueble a regularizar.
No obstante, para aquellos que prefieran la atención personalizada, el trámite también puede gestionarse a través de los municipios y la red de referentes distribuidos en toda la provincia de Río Negro. Toda la información sobre contactos, direcciones y puntos de atención presencial se encuentra detallada y disponible en la página web mencionada anteriormente.
Con esta iniciativa, el gobierno provincial busca reducir la precariedad dominial y otorgar previsibilidad a miles de vecinos que esperan, desde hace años, el documento que los convierta formalmente en dueños de sus casas.