Desde la Federación denunciaron una "campaña del terror". Además, desmintieron que los empleados hayan incurrido en "retención de correspondencia".
La crisis del Correo Argentino impacta de lleno en el Alto Valle, con despidos de trabajadores y medidas de fuerzas. La Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT), en General Roca, confirmó una serie de cesantías que se replican en distintas sucursales de la región y frente a ello convocan a adherir al paro de 48 horas previsto para los días 4 y 5 de mayo.
De acuerdo al comunicado emitido por la Federación, en las últimas horas se enviaron cerca de 300 telegramas de despido bajo la figura de “injurias laborales graves”, una decisión que fue calificada como una “campaña del terror” y que, advierten, ya dejó sin funcionamiento a sectores completos del servicio postal.
En paralelo, el plan de lucha ya está en marcha: desde el 27 de abril rige un esquema de trabajo a reglamento y estado de alerta permanente, al que se sumarán movilizaciones y un paro total de actividades previsto para los días 4 y 5 de mayo. En ese contexto, el secretario general de Sitraco (Sindicato de Trabajadores del Correo Oficial) de Neuquén y Río Negro, Rafael Tropa, confirmó que la situación ya impacta directamente en la zona.
“Acaban de despedir a un compañero en Roca y nos informaron que hay otro más”, aseguró. Según explicó, los telegramas replican el mismo argumento en todo el país y acusan a los trabajadores de generar perjuicios en el servicio postal, algo que el gremio rechaza de plano.
“Son cesantías totalmente infundadas”, aseguró. Según explicó, las notificaciones se enmarcan en una estrategia que se replica a nivel nacional, con telegramas que invocan presuntas “injurias laborales graves” vinculadas a medidas gremiales anteriores.
En ese sentido, detalló que los despidos se apoyan en acusaciones de supuestos perjuicios al servicio, en particular por una presunta retención de correspondencia durante una jornada de protesta realizada el pasado 7 de abril. “Hablan de un daño y un perjuicio basándose en el artículo 242 de la Ley de Contrato de Trabajo, pero en ningún momento acá en el Valle hubo retención de correspondencia”, remarcó.
Tropa también señaló que los argumentos utilizados por la empresa se repiten de manera idéntica en todo el país. “Son cerca de 300 telegramas con el mismo texto. En la región alcanzaron a localidades como Senillosa, El Bolsón, Junín de los Andes, Roca, Huergo, Godoy y Mainqué”, indicó, y agregó que desde el gremio ya respondieron formalmente cada uno de esos documentos.
“Nos acusan de ser responsables de que el usuario no reciba su correspondencia, pero eso es falso. El reclamo es legítimo y tiene que ver con una situación que nos está perjudicando gravemente”, sostuvo. Y concluyó: “No se puede pretender que no reclamemos cuando las condiciones son cada vez peores. Da la sensación de que lo que buscan es desalentar cualquier tipo de protesta”.
A este escenario se suma una situación salarial que, según plantean, resulta insostenible. “Hoy un trabajador del correo cobra entre 700 y 800 mil pesos, es imposible sostener una familia así”, explicó Tropa, al tiempo que remarcó:
Esa reducción, advirtió, no solo impacta en las condiciones laborales sino también en la calidad del servicio, debido a la sobrecarga de tareas sobre el personal activo.
En ese sentido, anticipó que las medidas en curso tendrán consecuencias directas en la atención y distribución postal. Si bien en Roca este martes no se registraban mayores complicaciones en la atención al público, como consignó ANRoca no descartan que las restricciones comiencen a sentirse con el correr de las horas, tanto por el trabajo a reglamento como por la falta de personal.
“El conflicto no lo generamos los trabajadores. Venimos sosteniendo el servicio como podemos, pero la situación ya es insostenible”, remarcó el dirigente, y advirtió que las acciones podrían profundizarse si no hay una instancia de diálogo que permita revertir los despidos y discutir una recomposición salarial.