“Nos quieren cobrar un impuesto disfrazado de tasa”, comerciantes de Cinco Saltos denuncian subas “abusivas” en Seguridad e Higiene y convocan a un cierre masivo en reclamo de su derogación.
La tensión crece en Cinco Saltos. En un contexto económico marcado por la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo, comerciantes locales salieron a cuestionar con dureza la implementación de una nueva tasa municipal que, aseguran, implica incrementos “excesivos y abusivos” en sus obligaciones tributarias.
La polémica gira en torno a la Ordenanza Municipal N° 1636/2025, que modificó el régimen de la tasa de inspección, seguridad e higiene. Aunque fue aprobada en septiembre del año pasado, su aplicación efectiva comenzó recientemente, generando un fuerte impacto en el sector comercial.
El malestar escaló en los últimos días al punto de que comerciantes convocaron a un cierre masivo para este jueves 19 de marzo a las 20, con el objetivo de visibilizar el reclamo y participar de una reunión con el intendente.
Una de las voces que sintetiza el malestar es la de Silvina Gastiazoro, comerciante del rubro farmacéutico, quien en diálogo con LM Cipolletti expuso el impacto concreto de la medida.
“En farmacia es terrible el impacto. Según lo que me sacó la contadora, yo tengo que pagar más o menos $1.820.000 por mes”, afirmó. La comparación resulta contundente: “De $50 mil pasaría a pagar esto, es una locura, tenemos que cerrar”, remarcó.
Gastiazoro también cuestionó la falta de participación del sector en la elaboración de la normativa. “Esto salió en septiembre de 2025 y no nos llamaron, no nos citaron, no hubo ninguna instancia de diálogo”, sostuvo.
El eje del conflicto radica en la modificación del esquema de cálculo de la tasa. Según se desprende del texto de la ordenanza, el municipio introdujo una actualización integral del sistema, incorporando nuevos criterios de determinación basados en la actividad económica y los ingresos brutos de los contribuyentes.
En concreto, el nuevo régimen establece que la tasa se calculará a partir de los ingresos brutos anuales atribuibles a la jurisdicción, con escalas progresivas y valores expresados en módulos .
Por ejemplo, en el régimen general se fijan rangos que van desde contribuyentes con ingresos de $5 millones anuales hasta más de $23.000 millones, con cargas tributarias crecientes según cada tramo. Además, la normativa incorpora:
También se establece un esquema de transición que limita el aumento del tributo en los primeros años (60% el primer año, 80% el segundo y 100% a partir del tercero) . Sin embargo, pese a estos mecanismos, los comerciantes aseguran que el salto en los montos es desproporcionado.
Uno de los cuestionamientos centrales del sector es la naturaleza del cobro. Según plantean, el nuevo esquema deja de ser una tasa vinculada a un servicio municipal y se asemeja a un impuesto, algo que excedería las competencias locales.
“Esto es un impuesto sobre algo que ya pagamos. Lo quieren disfrazar como tasa”, insistió Gastiazoro, quien confirmó que el sector ya cuenta con asesoramiento legal.
La distinción no es menor: mientras las tasas deben estar directamente vinculadas a un servicio específico, los impuestos tienen otra lógica de aplicación y recaudación, generalmente a nivel provincial o nacional.
Ante este escenario, los comerciantes decidieron organizarse. La convocatoria al cierre masivo busca generar presión antes de la reunión prevista con el intendente.
“Vamos por la derogación de la ordenanza. Queremos que se analice de nuevo, que nos convoquen y se estudie el impacto real”, señaló la comerciante. Además, advirtió sobre posibles consecuencias ya visibles: “Se han dado de baja bastantes licencias comerciales. No puedo confirmarlo oficialmente, pero es lo que comenta la gente”.
Desde el Ejecutivo, según relataron, se habría planteado una suspensión momentánea de multas y sanciones mientras se revisa la situación, aunque no hay definiciones concretas.
El caso de Cinco Saltos pone en evidencia una tensión recurrente en muchos municipios: la necesidad de aumentar la recaudación frente a un contexto económico adverso y, al mismo tiempo, evitar asfixiar a un sector comercial ya golpeado.
La resolución del conflicto dependerá, en gran medida, de la instancia de diálogo que se abra en las próximas horas. Mientras tanto, el reclamo ya logró instalarse con fuerza en la agenda local y promete escalar si no hay respuestas concretas.