Los controles de velocidad comenzaron el 21 de mayo. Las sanciones económicas se definen automáticamente según el nivel de exceso de la máxima permitida.
Tras finalizar el periodo de concientización iniciado en marzo, la provincia de Río Negro comenzó a aplicar multas a los conductores que superen los límites de velocidad en zonas controladas por radares. Los montos se fijan en función del exceso de velocidad detectado.
Las sanciones económicas comenzaron a regir de manera oficial el día 21 a través de los radares fijos autorizados, en el marco de una política pública del Ministerio de Seguridad y Justicia orientada a reducir las víctimas en las rutas de la región.
Por el momento, los controles automatizados se concentran de forma exclusiva en la velocidad. El resto de las funciones de las cámaras, tales como la fiscalización de semáforos, el uso del cinturón de seguridad, el adelantamiento indebido y el uso del celular al conducir, se implementarán de forma progresiva una vez que los dispositivos sean conectados y puestos en funcionamiento, lo cual será comunicado oportunamente.
De acuerdo con el marco legal vigente, existe una tolerancia inicial del 10% ante cualquier exceso de velocidad; las infracciones comienzan a registrarse formalmente a partir de superar dicho porcentaje. No obstante, por disposición de un decreto del gobernador, se modificó el esquema de cobro para volverlo más equitativo y evitar valores excesivamente onerosos que desvíen el objetivo educativo de la norma.
El esquema de penalidades se divide según el porcentaje de exceso detectado:
Hasta un 30% de exceso de velocidad (incluida la tolerancia): se sanciona con 100 unidades de multa.
Superando el 30% de exceso de velocidad: la penalidad asciende a 200 unidades de multa.
El valor de estas unidades se encuentra indexado al precio del litro de combustible Infinia de YPF en la ciudad de Viedma. Al respecto, Di Gregorio, referente de la agencia sectorial, puntualizó: "Hoy es de 200 unidades y la multa está alrededor de 400 mil pesos".
Para graficar el funcionamiento del sistema en una zona con velocidad máxima de 60 km/h, la tolerancia del 10% permite circular hasta los 66 km/h sin penalización, comenzando a multarse a partir de los 67 km/h. Si el infractor circula entre los 67 km/h y los 78 km/h (límite del 30%), abonará 100 unidades. Si supera los 78 km/h, la sanción será de 200 unidades.
El sistema administrativo prevé una notificación electrónica digital automática para aquellos conductores que posean un correo electrónico declarado en el Registro de la Propiedad del Automotor o en la base tributaria provincial. En caso contrario, el acta se remitirá por vía postal. Todas las actas contemplan el derecho de defensa ante el Juzgado de Faltas y ofrecen un beneficio de reducción del 50% del monto si el infractor se acoge al pago voluntario en los plazos estipulados.
Los controles en los corredores viales se dividen entre los dispositivos propios administrados por la provincia y los cinemómetros municipales que operan bajo supervisión técnica.
Los radares propios provinciales están localizados en los siguientes puntos:
Ruta Nacional 151: Cipolletti, Sargento Vidal y Cinco Saltos.
Ruta Nacional 22: Cervantes, Villa Regina y Río Colorado.
Ruta Nacional 250:Lamarque.
Ruta Nacional 3: Viedma y Sierra Grande.
Por otra parte, existen seis municipios cuyos radares se encuentran actuando bajo la autorización de la agencia provincial y nacional: Dina Huapi, El Bolsón, Bariloche, Contralmirante Cordero, Darwin y General Conesa.
Frente a los cuestionamientos habituales sobre el fin recaudatorio de los dispositivos, las autoridades provinciales remarcaron que todos los radares cumplen de manera indispensable con el Manual de Seguridad Vial de Vialidad Nacional, encontrándose perfectamente señalizados y calibrados por el INTI.
"La velocidad no causa accidentes, pero provoca los potenciales daños y las muertes", remarcó Di Gregorio, asociando el peligro a las condiciones de las rutas y la convivencia de distintos tipos de vehículos en la calzada.
Los fondos recaudados a través de las actas de infracción se integran directamente al presupuesto del Ministerio de Seguridad y Justicia, destinándose prioritariamente al área de educación vial. Mediante estos recursos, la Provincia adquirió una pista móvil de 20 metros por 10 metros con 10 karts, semáforos y cartelería para concientizar a niños de jardines de infantes y escuelas primarias.
Asimismo, se incorporó un simulador de manejo para alumnos de cuarto y quinto año de escuelas secundarias junto con gafas especiales que simulan los efectos del consumo de alcohol y marihuana en la conducción. Actualmente, un equipo docente articulado con el Ministerio de Educación traslada estos recursos por el interior provincial, habiendo completado jornadas en Aguada Guzmán, Naupa Huen y continuando el cronograma en Los Menucos y Sierra Colorada.
A futuro, las autoridades indicaron que se proyecta la realización de relevamientos viales para implementar sistemas de control de velocidad por tramos, una modalidad utilizada para evitar que los automovilistas aceleren inmediatamente después de trasponer el radar fijo.