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Candidato libertario quiere mudar la capital a Bariloche

El proyecto para transformar a Viedma en la capital de Argentina volvió a flote, pero esta vez con Bariloche como posible destino de la capital de Río Negro.

El actual concejal de Bariloche y candidato a diputado nacional por una de las dos listas libertarias para las elecciones de octubre, Primero Río Negro, Facundo Villalba, propuso reflotar por ley la idea del expresidente Ricardo Alfonsin de convertir a Viedma en capital de la Argentina, y le sumó además, la iniciativa de transformar a Bariloche en capital de Río Negro.

“De esta manera, jerarquizamos a Viedma y a Bariloche con recursos e instituciones que van a potenciar el desarrollo propio que necesita la Patagonia. Viedma tiene una capacidad ya instalada para el manejo y la administración del Estado, y Bariloche puede ser el polo de desarrollo de toda la provincia”, indicó Villalba.

El concejal entiende que “Bariloche es la ciudad que más aporta y que más genera recursos de toda la provincia y necesita que el país lo reconozca”. Para tal fin, apunta a impulsar inversiones limpias que estén orientadas al mundo que viene: energía, tecnología y economías del conocimiento.

El proyecto marca un quiebre en la histórica búsqueda de equilibrar la actividad económica y política entre las principales cuatro ciudades de la provincia: Viedma, Bariloche, Roca y Cipolletti.

El viejo proyecto de hacer a capital a Viedma

El 15 de abril de 1986, Alfonsín hizo pública su voluntad de mudar la Capital Federal al sur del país, en el marco de un plan más ambicioso, ya que se trataba de la “fundación de una segunda República”. La iniciativa partía de una reforma constitucional, con varios de los principios que se concretarían pocos años después, Pacto de Olivos mediante, habilitando la reelección presidencial.

Además, Tierra del Fuego pasaba de ser “territorio nacional” a adquirir rango provincial (el único punto del programa que realmente se concretó) y por otro lado nacía la Provincia del Río de la Plata, integrada por la Ciudad de Buenos Aires y vastas zonas de su actual conurbano.

La mudanza de la capital iba en sintonía con lo hecho décadas antes por Brasil, aunque con una diferencia: no hacía falta construir una ciudad desde cero, como fue el caso de Brasilia, ya que se trataba de usar como base el eje Viedma-Carmen de Patagones y desarrollar allí la infraestructura.

Raúl Alfonsín

Raúl Alfonsín tenía el proyecto de mudar la capital del país a Viedma.

Alfonsín lo comunicó el 15 de abril por cadena nacional y el 16 viajó a Viedma. Allí habló de un cambio de paradigma e invitó a “crecer hacia el mar, hacia el sur, hacia el frío”. Del discurso se pasó a la acción: en mayo el Congreso sancionó la Ley 23.512, que declaró Capital de la República “a los núcleos urbanos erigidos y por erigirse en un futuro en el área de las ciudades de Viedma, Carmen de Patagones y Guardia Mitre”. Después terminó de tomar forma el Entecap (Ente para la Construcción de la Nueva Capital-Empresa del Estado), encargado de llevar a la práctica el proyecto, a un costo de 2.300 millones de dólares.

¿Por qué se frustró? Por un lado, el esmerilamiento de la gestión de Alfonsín, acosada por el fracaso del plan económico (el Austral) y los alzamientos carapintadas. Por el otro, la indiferencia de una opinión pública que al principio acompañó y después perdió el interés. Y, por supuesto, los lobbies que de ningún modo estaban dispuestos a resignar la preeminencia de Buenos Aires. Terminó siendo una oportunidad perdida.

La propuesta de Alfonsín para mudar la capital argentina a Viedma fue retomada en 2024 por el goberandor de Chubut, Ignacio Torres, pero no tuvo debate en el Congreso.