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Alberto Weretilneck criticó duramente la quita de subsidios al gas: "Es una medida inadmisible"

El gobernador de Río Negro advirtió que la reducción del beneficio impactará gravemente en la Patagonia sin generar un efecto real en la macroeconomía nacional.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, volvió a manifestar su firme rechazo ante la reducción de los subsidios al gas destinada a la región de la Patagonia, calificando la iniciativa del Gobierno nacional bajo el término de “inadmisible”.

De acuerdo con el mandatario provincial, la implementación de esta medida compromete de forma directa el bienestar y el desarrollo diario de miles de familias patagónicas, argumentando además que la quita de este beneficio carece de un impacto significativo o de una relevancia real en las cuentas de la economía de todo el país.

La discusión actual se produce en un escenario de profunda preocupación para el conjunto de las provincias del sur argentino. En este territorio, el consumo de gas natural no está vinculado a una condición de confort o suntuosidad, sino que representa una necesidad estrictamente básica y vital durante la mayor parte del año.

En localidades de climas extremos como Bariloche, así como en diversos puntos distribuidos a lo largo del territorio de Río Negro, las bajas temperaturas invernales vuelven indispensable el uso continuo de la calefacción para poder atravesar las estaciones más frías.

alberto weretilneck walter cortes

Cuestionamientos a los criterios de la macroeconomía nacional

En este escenario adverso, Weretilneck se mostró contundente al rechazar la determinación del Gobierno nacional de avanzar con el recorte de los esquemas de subsidios existentes. En declaraciones públicas, el gobernador rionegrino explicitó su postura sin rodeos: “Yo creo que es inadmisible, porque fundamentalmente complicarnos la vida a los patagónicos no le cambia nada a la economía nacional”

El máximo referente del Poder Ejecutivo provincial sostuvo firmemente que la remoción del subsidio al gas en la región austral no constituye, bajo ningún aspecto, una solución viable ni un alivio estructural para los desequilibrios macroeconómicos que arrastra la República Argentina.

Por el contrario, el mandatario consideró que se trata de una disposición que carece por completo de criterio, cuyo peso e impacto directo recaerá sobre las economías de los hogares que habitan en una zona climática con exigencias ambientales sumamente rigurosas.

En declaraciones ofrecidas en un diálogo mantenido con Radio C de Bariloche, el gobernador de Río Negro enfatizó la desconexión entre la quita del beneficio regional y las metas fiscales de la administración central: “La economía nacional no se va a salvar, ni vamos a pagar la deuda externa, ni ninguna situación de esa, porque nos saquen el subsidio al gas a los patagónicos”

Defesa de la Zona Fría y la expectativa en el ámbito legislativo

La posición expuesta por el gobernador rionegrino se acopla formalmente a una serie de reclamos generalizados que diferentes sectores de la política y de las instituciones de la Patagonia vienen articulando de manera coordinada. Estas expresiones de alerta surgen ante el avance inminente de medidas que impactarán de forma directa y severa en los montos finales de las facturas del servicio de gas residencial y comercial.

En la región del sur, el beneficio conocido históricamente como Zona Fría es defendido como una compensación absolutamente justa y necesaria frente a los rigores del clima local, atendiendo al sustancialmente mayor volumen de consumo energético que demanda calefaccionar tanto las viviendas particulares como las escuelas, los establecimientos comerciales y las diversas instituciones públicas.

Alberto Weretilneck remarcó con énfasis que la disminución del subsidio energético en esta parte del mapa no puede evaluarse ni medirse bajo los mismos parámetros técnicos o económicos que se aplican en otras áreas geográficas del país. En el suelo patagónico, la utilización del gas tiene una incidencia estructural y cotidiana mucho más profunda. En sintonía con este planteo, el gobernador insistió en que la medida carece de razonabilidad elemental:

“Una medida que no tiene ningún criterio”

Frente a este complejo panorama, el gobernador rionegrino puso la mirada directamente sobre el tratamiento legislativo de las reformas, manifestando su expectativa institucional de que el Senado de la Nación logre intervenir a tiempo para revertir la quita de los beneficios.

Para la provincia de Río Negro y las demás jurisdicciones patagónicas, dicha instancia parlamentaria se proyecta hoy como una herramienta clave de resistencia institucional para frenar un ajuste tarifario que golpeará de manera directa el bolsillo de los usuarios de servicios públicos. “Esperemos que ahora en el Senado esto se pueda revertir”

Finalmente, Weretilneck concluyó fijando una postura inamovible frente a las autoridades de la Nación: la región de la Patagonia no debe ni puede ser considerada como una simple variable de ajuste fiscal, fundamentalmente cuando el teórico nivel de ahorro que persigue el Estado central no altera de fondo las dificultades de la situación económica general del país.