Más allá de las manifestaciones del imputado, la jueza Caruso le imputó delitos como amenazas, lesiones y violación de domicilio. Tampoco dudó en imponerle la preventiva y aguardará un informe de salud mental para determinar si es verdad el cuadro descrito por el autor de la brutal agresión del miércoles en la madrugada.
El detenido cuenta con la asistencia de un abogado particular y deberá esperar hasta la próxima semana para que se defina su situación procesal.
Asimismo, y en relación con la información brindada por las víctimas, el área municipal de Servicios Públicos aclaró que el detenido, de apellido Torres, había dejado su empleo de barrendero hace varios meses.
El brutal hecho comenzó en una casa del barrio Don Bosco y siguió en el Piedrabuena, donde fue apresado el atacante.