Un niño de 12 años fue rescatado el viernes por efectivos de la Comisaría 38° de Viedma. Es que el pequeño jugaba en una vivienda abandonada cuando una pared se derrumbó y quedó atrapado entre los escombros.
Tras un llamado al 911 RN Emergencias, los uniformados llegaron al lugar de manera inmediata y divisaron al nene bajo los escombros de una casa de la calle 25. Sin dudarlo, comenzaron con las tareas correspondientes para auxiliarlo y brindarle atención médica lo antes posible.
El personal también solicitó una ambulancia del nosocomio local y una vez allí, se determinó que el pequeño de 12 años presentaba una fractura en la pierna derecha, traumatismo craneal leve y excoriaciones en el rostro.
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