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Pasa una primera vez, "pispea" y se asegura de qué estén "las condiciones dadas" para cometer el ilícito. No observa nada ni nadie que pueda impedirle o entorpecer el robo a plena luz del día. Vuelve a pasar pero ya decidido a concretar su turbio plan. Se sube a la moto, la enciende y se la lleva andando con total impunidad.
El indignante episodio ocurrió este martes alrededor de las 13.15 en el Barrio 12 de Septiembre de Cipolletti y de lo que no se percató el ladrón, quien creyó tener todo controlado, fue que su accionar quedaría registrado por las cámaras de seguridad de la zona.
Con esos datos, la policía ya inició una búsqueda para dar con el paradero del autor del robo de un ciclomotor Zanella ZX 150 cc, color roja, que estaba estacionada en la vereda de la casa de Richard, su propietario, que la necesita para movilizarse y como herramienta laboral. Y que, naturalmente, estalla de la bronca.
El robo de motos y bicicletas son moneda corriente en la ciudad y los delincuentes muestran un audacia sorprendente. Ya no esperan la oscuridad de la noche para perpetrar los delitos, sino que a cualquier hora del día dan el golpe.
"Tengo una bronca bárbara, más allá de dejar la moto en mi vereda que quizá puede ser un descuido, aunque es la puerta de mi casa y nadie debería tocar nada. Pero está rodeado de cámaras por todo el pueblo y no pasa nada. A los 20 minutos después de que me robaron salí a buscarlo en otra moto sin suerte... Me di cuenta que salieron para Mariano Moreno y ruta 151", comentó indignado el vecino.
"La uso para todo, medio de transporte, vendí el auto y me quedé con dos motitos. Me di cuenta que el ladrón le revienta la llave de contacto y se la lleva. Encima le eché la nafta la noche anterior. No creo que vaya a aparecer, ya me pasó con otra moto, también hay mucha corrupción general", bramó de la bronca y resignado.