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Dos jóvenes agredieron a un playero, quien no hizo la denuncia. Descartan el robo o asalto. Sospechan de un problema personal.
El playero de la estación de servicio de YPF de Fernández Oro, que el lunes por la noche fue atacado salvajemente a piñas y patadas por dos hombres, milagrosamente sufrió heridas de carácter leve, aunque había quedado en observación en el Policlínico de Cipolletti.
El ataque fue con un grado de violencia estremecedor, sin ningún tipo de contemplación, y quedó reflejado en las imágenes tomadas por una cámara de seguridad, que rápidamente se viralizaron.
Tampoco dejó de sorprender que la víctima no había denunciado el hecho, como tampoco desde su entorno. Y como son lesiones leves se requiere de la denuncia para iniciar una causa penal. Tampoco hubo denuncia desde el comercio, con lo que quedó descartada la hipótesis del asalto, como se barajó en algún momento.
El silencio del damnificado hizo que se tejieran múltiples hipótesis en las redes sociales acerca del motivo, algunas referidas a reiterados delitos graves, que de ser comprobados le corresponderían penas en prisión.
De todos modos el Ministerio Público Fiscal inició un legajo por el delito de lesiones y ordenó una serie de medidas para identificar a los agresores.
Se informó que con el correr de la mañana había secuestrado un vehículo en el que se habrían movilizado para llegar hasta el lugar.
El comisario Miguel Ángel Elifonso, jefe de la Comisaría 26, informó que una patrulla de la unidad se dirigió al lugar alertados por un llamado telefónico. Eran minutos después de las 22. Cuando llegaron los efectivos se encontraron con el hombre herido, mientras que los atacantes ya se habían retirado en un auto, presumiblemente un Renault 12 o de esa línea, con detalles de chapa y pintura.
El trabajador fue trasladado al hospital local, donde fue asistido inicialmente por los golpes recibidos. Luego fue derivado al establecimiento cipoleño, donde le efectuarían estudios complementarios para descartar posibles lesiones internas u otras de gravedad.
El oficial indicó que contaban con las imágenes de la cámara de seguridad para ubicar a los sospechosos, donde aparecían con sus rostros descubiertos dándole la feroz paliza al playero.
Pero además antes del episodio habían cargado combustible y habían pagado con una tarjeta de crédito, por lo que debían rastrear la operación comercial para identificar al titular.
El auto fue encontrado y secuestrado, y los autores también habrían sido identificados.
Las imágenes tomadas por la cámara de seguridad son estremecedoras. Muestran que el trabajador se encontraba en el interior de una oficina y tras observar a través del vidrio intenta bloquear la puerta. Sin embargo ingresan a la fuerza dos sujetos, al parecer jóvenes, quienes lo derriban y estando en el piso le empiezan a descargar una cantidad impresionante de patadas y piñas por todo el cuerpo y en la cabeza, donde uno de ellos le lanzó contundentes pisotones.
Segundos después ingresaron dos compañeros de trabajo de la víctima, quienes tímidamente al principio intentaron frenar a los intrusos, que seguían no obstante golpeándolo.
En un momento de la refriega uno de los agresores hace una pausa y le dice algo a uno de los empleados que intervinieron, pero después continúo con la paliza junto a su compañero.
Hasta que finalmente deciden retirarse, dejando al damnificado tendido en el suelo.