El sangriento hecho ocurrió en marzo último en Bariloche tras compartir una reunión festiva. La teoría de la Fiscalía indica que le reclamaba la devolución de un celular.
La Fiscalía de Bariloche precisó los cargos contra el joven acusado de asesinar a Tomás Alarcón mediante una puñalada en un episodio ocurrido en la zona céntrica de la ciudad cordillerana rionegrina.
Durante la audiencia realizada durante la mañana de este lunes se detallaron las circunstancias del hecho, se mantuvo la calificación legal de homicidio simple y se extendieron la investigación penal preparatoria y la prisión preventiva del acusado, identificado por medios de la región como Rodrigo Borg.
Los fiscales Guillermo Lista y Álvaro Viterbori atribuyeron al imputado el hecho ocurrido el 8 de marzo de 2026, cerca de las 11:30, en inmediaciones del Hospital Zonal de Bariloche.
Según la descripción presentada por los fiscales, momentos antes el acusado había participado de una reunión festiva tipo "after" junto con otras personas en un edificio céntrico. Poco antes del mediodía se retiró del lugar y siguió a Alarcón y a otro hombre que se habían retirado momentos antes, hasta interceptarlos en la vía pública.
Borg, de acuerdo a lo que le enrostran, les exigió la entrega de un teléfono celular que consideraba de su propiedad.
Ante la respuesta de ambos, quienes manifestaron que no tenían el dispositivo, el imputado habría extraído de su cintura un cuchillo y, con intención de causar la muerte, le asestó una puñalada a Alarcón en el abdomen.
La herida lesionó el hígado y seccionó la arteria aorta. La víctima fue trasladada de inmediato al sector de urgencias del hospital e intervenida quirúrgicamente, pero murió minutos después como consecuencia de una hemorragia interna y un shock hipovolémico.
El hecho fue calificado como homicidio simple, en carácter de autor, de acuerdo con los artículos 45 y 79 del Código Penal.
La acusación se sustenta en actas de procedimientos, allanamientos y secuestros; certificados médicos e informe de autopsia; declaraciones testimoniales; relevamientos de cámaras; informes del Gabinete de Criminalística y de análisis de comunicaciones y redes sociales; además de teléfonos celulares, registros de llamadas, archivos de audio y otras evidencias digitales.
La querella, que representa a la familia de la víctima, y la Defensa prestaron conformidad con la reformulación y con la extensión de los plazos. La Defensa señaló que tuvo acceso a toda la evidencia incorporada y recordó que la medida cautelar puede revisarse si cambian las circunstancias.
Finalmente, el juez César Lanfranchi tuvo por reformulados los cargos y extendió la investigación hasta el 3 de noviembre, debido a que aún restan pericias y la apertura de dispositivos telefónicos. También prorrogó la prisión preventiva del acusado hasta la efectiva realización de la audiencia de control de acusación, al considerar que se mantienen los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.