Los operarios quedaron atrapados tras el derrumbe de una excavación mientras realizaban una obra cloacal en la zona del Canal Grande. Uno de ellos murió horas después, pese al intenso operativo de rescate.
Una dramática escena se vivió este lunes en una obra sobre la margen del Canal Grande de General Roca, donde un derrumbe dejó a dos operarios atrapados bajo tierra durante varios minutos.
Las víctimas fueron identificadas como Adrián Gutiérrez y Ariel Dreppe, quienes trabajaban en una excavación para la instalación de cañerías cloacales cuando ocurrió el accidente.
Según se informó, mientras realizaban tareas dentro de un profundo zanjón, un torrente de agua ingresó a la excavación, provocando el desmoronamiento de las paredes de tierra y dejando a los operarios atrapados.
Al llegar al lugar, los equipos de emergencia se encontraron con una situación desesperante. Gutiérrez estaba atrapado por la tierra hasta la altura de la cintura, mientras que su compañero Dreppe había quedado completamente sepultado por el derrumbe.
La escena era tan crítica que en la superficie apenas se podía ver el casco de seguridad del trabajador enterrado.
Tras un intenso operativo, los rescatistas lograron extraer a ambos operarios de la excavación y trasladarlos de urgencia al hospital local.
Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, horas más tarde se confirmó el fallecimiento de Dreppe, lo que generó una profunda conmoción entre compañeros de trabajo y quienes presenciaron el dramático rescate.
Las circunstancias del derrumbe y las condiciones en las que se desarrollaban las tareas son ahora materia de investigación, mientras la tragedia vuelve a poner el foco en la seguridad laboral en obras de gran magnitud.
En el lugar del incidente se está trabajando en la ampliación del sistema cloacal y es una obra que forma parte del Plan Director de Desagües Cloacales impulsado a nivel nacional.
El proyecto se inició en 2023 y está a cargo de la empresa Ecosur Bahía S.A., con un plazo de ejecución estimado en 30 meses desde el comienzo de los trabajos. La inversión supera los $2.600 millones y originalmente se enmarcó en el programa PAyS II, que se desarrollaba bajo la órbita del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), organismo que posteriormente fue disuelto durante la gestión del presidente Javier Milei.