Rescataron a una joven en una casa del barrio Costa Sur: La molieron a golpes y no podía escapar

Vecinos escucharon los gritos de auxilio de la chica y alertaron a la policía. Detuvieron a un joven de 23 años como presunto agresor. Ella fue alojada en un refugio.

Un joven de 23 años fue detenido acusado de haber golpeado y retenido a una chica de 20 en una casa del barrio Costa Sur de Cipolletti. Se escondió en un baño y pidió ayuda a los gritos. Vecinos la escucharon y alertaron a la Policía. 

Un grave hecho de violencia familiar ocurrió en el barrio Costa Sur de Cipolletti, donde fue rescatada una joven de 20 años de edad que se había refugiado en un baño luego de haber sido agredida por un sujeto que terminó detenido. Los hechos sucedieron en las últimas horas y los detalles provocan estupor por el nivel de crueldad descripto en el relato de la víctima y los indicios reunidos hasta el momento en la investigación iniciada.

La intervención de vecinos fue clave para librarla del tormento que estaba padeciendo, porque escucharon sus gritos desesperado en pedido de auxilio y alertaron al 911 RN Emergencias, lo que permitió que se pusiera en marcha el protocolo de intervención.

Policías de la Comisaría 4ta fueron hasta el lugar y también con la colaboración de vecinos de la zona lograron identificar el domicilio. Al llegar, los uniformados fueron atendidos por un hombre de 23 años, quien inicialmente manifestó que "no ocurría nada fuera de lo normal". Sin embargo, durante la inspección del inmueble, los efectivos encontraron en el baño a una joven de 20 años, oriunda de Mendoza, que estaba llorando y necesitaba ayuda, destacaron desde la fuerza.

Un infierno de seis días

Ante los policías, la mujer relató que convivía con el hombre desde el lunes 5 de octubre y que, durante esos días, él no le permitía abandonar la vivienda ni comunicarse con sus familiares. También denunció que esa misma mañana, cuando intentó retirarse, fue retenida y atacada físicamente con golpes de puño en el rostro y patadas en distintas partes del cuerpo.

En medio de la terrible situación de violencia, logró resguardarse en el baño y pedir auxilio a través de una ventana, un recurso que permitió que la situación llegara a oídos de los vecinos. La víctima fue trasladada a la dependencia policial para formalizar la denuncia penal, mientras que el hombre quedó detenido.

La intervención permitió poner a la joven a resguardo y dar inicio a las actuaciones correspondientes por los hechos denunciados, cuya investigación deberá establecer las responsabilidades penales. La asistencia continuó durante la noche. Cerca de las 23, personal del Municipio intervino para garantizarle alojamiento en un refugio y dispuso la participación del equipo psicológico.

Se resaltó que el abordaje no se limitó a la actuación policial, sino que incorporó medidas de contención para que la mujer pudiera permanecer en un espacio protegido.

El caso vuelve a poner de relieve la importancia de dar aviso ante señales de violencia y pedidos de auxilio. "Un llamado puede ser el primer paso para que una situación que ocurre puertas adentro sea detectada y para que una persona en riesgo acceda a protección. La intervención coordinada y la asistencia posterior resultan fundamentales para resguardar a las víctimas y evitar que queden expuestas nuevamente a situaciones de violencia", destacaron desde el gobierno provincial.