Más de 200 vecinos rodeadoron un local comercial en el que buscaron refugio dos sospechosos de un atraco. Qué reclaman hace tiempo.
Momentos de tensión se vivieron en Río Colorado, cuando dos hombres con antecedentes policiales permanecieron atrincherados dentro de un comercio tras llevar adelante un robo. El hecho delictivo desató la furia de la comunidad local, que rodeó el lugar e intentó hacer justicia por mano propia ante la ola de inseguridad. La pueblada estuvo desencadenada por un viejo reclamo en torno a la inseguridad.
Ocurrió en un local ubicado en la esquina de Rodríguez Peña y Primera Junta y cuando los vecinos se enteraron del atraco intentaron linchar a los sospechosos por lo que rodearon el comercio hasta que llegó la policía. Las impactantes imágenes de la pueblada reflejan el nivel de hartazgo de los habitantes de la zona.
Afuera, unos 200 vecinos se concentraron en el lugar, lo que obligó a desplegar un importante operativo de seguridad. La muchedumbre, visiblemente alterada, exigía que los malvivientes salieran a dar la cara.
En el procedimiento participaron cinco patrulleros, dos motocicletas policiales y el fiscal Daniel Zornitta, quien supervisó las actuaciones en medio de un clima hostil.
De acuerdo con versiones extraoficiales, los hombres estarían relacionados con un presunto hecho delictivo que tuvo como víctima a un joven de la localidad. La indignación por este ataque previo encendió la mecha de la protesta. Ante la creciente presencia de vecinos, ambos buscaron refugio dentro del local comercial para evitar enfrentamientos y ser linchados por los vecinos.
Con el correr de los minutos, cada vez más personas se acercaron al negocio. El aire se volvía irrespirable a medida que se sumaban más manifestantes.
Según trascendió, el enojo de los presentes no estaría vinculado únicamente al supuesto robo, sino también a las reiteradas detenciones y liberaciones que habrían protagonizado los involucrados. Durante los incidentes, el portón del comercio sufrió daños debido a los empujones y piedrazos de la masa enfurecida.
Negociación y detención bajo una lluvia de insultos
Finalmente, tras varias conversaciones entre las autoridades y los ocupantes del local, la policía logró retirarlos del lugar. El trabajo del fiscal y los uniformados permitió evitar una tragedia mayor dentro del establecimiento.
Ambos fueron trasladados en una camioneta policial mientras recibían insultos, reclamos y reproches de parte de los vecinos de Río Colorado, entre ellos allegados al joven que habría sido víctima del hecho.
La cuadra se convirtió en un caos de gritos y empujones hasta que el vehículo oficial logró acelerar y retirar a los detenidos hacia la comisaría local.