Habían montado toda una escena para disimular el agujero, que taparon con diarios mojados. Usaban punzones para cavar. Se inició una causa por intento de evasión.
Un planificado intento de fuga de presos en una dependencia policial del Alto Valle fue abortado por los cuarteleros, quienes fueron alertados por los golpes que daban dentro de un calabozo. El incidente se produjo el último martes en el Destacamento Especial 177 de Chacramonte, el barrio ubicado en la zona rural al suroeste de General Roca.
La maniobra fue descubierta por los efectivos que se encontraban de guardia, quienes escucharon ruidos extraños provenientes del interior de las instalaciones.
Ante la sospecha de lo que podía estar ocurriendo realizaron una requisa preventiva que permitió descubrir una abertura que había sido disimulada con papel de diario húmedo y una mezcla similar al concreto, precisaron fuentes de la fuerza.
Al inspeccionar el lugar con mayor detenimiento, los uniformados constataron que el boquete tenía aproximadamente 40 centímetros de largo, 30 de alto y 12 de profundidad. Además, en su interior encontraron una pieza de aluminio de unos 40 centímetros que aparentemente sostenía parte de la estructura.
Durante la revisión también se halló, debajo de uno de los colchones, un elemento punzante de fabricación casera de aproximadamente 15 centímetros, recubierto con tela, que podría haber sido utilizado para realizar la abertura.
La intervención del personal de guardia permitió detectar la operación antes de que se concretara una fuga. La Fiscalía de turno dispuso la intervención del Gabinete de Criminalística para realizar las pericias correspondientes y el inicio de una investigación por tentativa de evasión. No se precisó cuántos detenidos se encontraban en la celda, y si todos o una parte pretendían escapar.