El ladrón saltó un portón de 1,80 metros y se metió a la casa por una ventana. Testigos alertaron a la Policía y lograron su detención.
Un vecino de Cipolletti que había salido de su casa se encontró al volver con un enorme operativo policial que se desarrollaba en el patio y en el interior del inmueble, en medio de una conmoción de vecinos.
Al ingresar reconoció sus herramientas y otros elementos personales que estaban en el suelo, donde también había un hombre reducido por uniformados. Enseguida reconoció al detenido: era su cuñado identificado por la Justicia como SME.
El hecho ocurrió el 27 de noviembre del año 2025, minutos antes de las 21, cuando el ingrato pariente se metió a la vivienda tras trepar el portón de la entrada de los vehículos, de 1,80 metros de altura, y saltar al interior desde el paredón perimetral. Después levantó una persiana de una ventana y entró. Todo fue “con la finalidad de apoderarse” de cosas del dueño de casa.
Sin embargo, una vecina que regaba en una casa cercana vio cuando el intruso saltaba hacia el interior del inmueble, por lo que primero le contó a otra vecina, quien finalmente llamó a la Policía. Una patrulla de la Comisaría 32, integrada por la sargento Rosa Yanina Mercado y el cabo Primero Cristian Ariel Domínguez concurrieron al lugar y al ingresar al patio se encontraron se encontraron con SME con un montón de cosas en su poder.
Entre los bienes que se quiso llevar había una caja color azul, con cadenas para la nieve, una caja de herramientas de 180 piezas, un alargue, un bolso color negro y elementos de higiene personal, todo propiedad del denunciante.
El cuñado fue imputado por el delito de “hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa”. La causa judicial se encaminó a un juicio abreviado que el fiscal Guillermo Ibáñez y el defensor Oficial Marcelo Caraballo propusieron al juez de Garantías Marcelo Gómez, en una audiencia realizada semanas atrás.
El acuerdo establecía sentenciarlo a seis meses de prisión de cumplimiento efectivo y la declaración de tercera reincidencia. Va preso, precisamente, por los antecedentes penales que posee. Un informe del Registro Nacional de Reincidencias indicó posee una condena de un mes de prisión efectiva dictada el 10 de marzo último por “desobediencia a una orden judicial y su declaración de segunda reincidencia”.
SME aceptó el ofrecimiento, con lo que admitió que había cometido el hecho delictivo. Su defensor, además de renunciar a los plazos procesales para presentar una apelación al igual que el fiscal, pidió que se tenga en cuenta evitar alojar al condenado en el Establecimiento Penal 2 de General Roca ni en el 1 de Viedma porque tiene problemas con otros internos.
El juez Gómez no planteó objeciones a la propuesta de las partes y dictó el fallo de seis meses de prisión obligatoria. Explicó que la acusación había quedado comprobada como lo describió la Fiscalía, vigorizado principalmente por el testimonio de los vecinos, los policías que participaron en el procedimiento y el trabajo del Gabinete de Criminalística.
El damnificado, que en la denuncia aclaró que hace siete años que no tiene trato con el cuñado, también avaló el acuerdo y el castigo.
En la sentencia, el magistrado también le impuso las costas de proceso además de la declaración de tercera reincidencia, y requirió al Servicio Penitenciario Provincial que se tenga en cuenta lo requerido en cuanto al lugar de alojamiento y los temores del preso.