Carla apareció tirada en una pesquera abandonada con un fuerte golpe en la cabeza. La operaron en Viedma y tras estar algunas horas grave, esperimentó una mejoría. Aún no encuentran a los atacantes.
Una notable mejoría en su salud experimentó Carla Mariana Anaya, la joven de San Antonio Oeste que fue seriamente lesionada de un golpe en la cabeza y se encuentra internada en el terapia intensiva en el hospital de Viedma, donde había sido intervenida quirúrgicamente.
Si bien el pronóstico no era alentador, en las últimas horas registró una evolución satisfactoria, por lo que la habían trasladado a una sala de terapia intermedia, informaron fuentes del Ministerio Público, que conduce la investigación para encontrar al autor o autores del hecho ocurrido durante el fin de semana en la localidad portuaria.
La buena noticia también la confirmó su mamá, Eva Canelaf, quien informó en su cuenta de Facebook que Carla, de 29 años y madre de un niño, “empezó a recuperarse”.
La familia había lanzado una campaña para reunir dinero, debido a que necesitaban comprar una prótesis craneal y otra del brazo y para solventar los gastos personales.
Sin embargo este martes Canelaf publicó en su cuenta de Facebook que habían reunido poco más de 440 mil pesos y que eran suficiente, por lo que pidió que dejaran de enviar dinero.
“Con lo que está recaudado es suficiente para solventar gastos de lo que va a ir transcurriendo en el tiempo que mi hija esté internada, que van a ser más de seis meses según diagnósticos de los médicos del hospital en el que nos encontramos”, resaltó.
Agradeció enfáticamente la solidaridad de los vecinos, las cadenas de oración y los deseos de recuperación que se expresaron en las redes sociales.
Canelaf también rasaltó su gratitud al intendente Adrián Casadei por su colaboración para adquirir la prótesis para requiere para uno de sus brazos, y porque además se ofreció a ayudarla para obtener la malla que le deben colocar en la cabeza, donde recibió la feroz agresión.
Carla fue hallada gravemente herida y en estado de inconsciencia durante la mañana de este domingo en uno de los accesos al edificio que perteneció a la empresa pesquera Galme, ubicada sobre la avenida costanera de San Antonio Oeste, que desde hace años se encuentra abandonada.
Un vecino que caminaba por el lugar la encontró tirada en el suelo, alrededor de las 9, en uno de los acceso del inmueble, donde han ocurrido hechos como abusos sexuales, muertes accidentales, crímenes y suicidios. Además la delincuencia lo utiliza como “aguantadero”.
La joven presentaba una lesión en la cabeza, por lo que requirió atención médica urgente, y su derivación a Viedma.
La investigación quedó a cargo del fiscal local, Gustavo Arbués. En el lugar donde apareció se realizaron distintas pericias en busca de indicios para ubicar al autor o los autores de la agresión.
Buscaban cámaras de seguridad en el sector y también posibles testigos.
De hecho la familia pidió públicamente colaboración para quienes hayan visto algo o posean imágenes.
Hasta el momento se sabe que la víctima había estado el sábado por la noche en la Fiesta de la Marea, que se realizaba a unas diez cuadras de distancia, también en la zona de la Costanera.
Una versión indica que estaba acompañada por tres hombres: su pareja, un familiar y un amigo, quienes ya habrían prestado declaración.
Es un misterio lo que sucedió en el lapso de tiempo hasta que fue hallada. De allí que se espera la recuperación de Carla para que pueda contar lo que sucedió e identifique al agresor o agresores.
El violento incidente provocó una enorme conmoción en la comunidad sanantoniense y volvió a poner en escena el reiterado pedido para que las autoridades intervengan para que la vieja construcción, parcialmente desmantelada, la terminen de derrumbar.
La junta vecinal del sector reclamó en varias oportunidades al municipio que tomara medidas de seguridad. Lo hizo sostenido con informes de la policía y bomberos que certificaron que era un sitio peligroso.
En 2020 el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que declaraba al edificio de utilidad pública y sujeto a expropiación. Entonces municipio comenzó a demoler para darle otro destino, pero la labor quedó a medias.
Tras el ataque a Carla se viralizó un comunicado oficial de ese año, en el que el intendente Casadei anunciaba la demolición del edificio y que planificarían un nuevo destino.