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Lo condenaron por un ataque a balazos y le impusieron una pena para tranquilidad de las víctimas

El hecho ocurrió en plena vía pública del poblado cipoleño y no provocó heridos. El acusado confesó en un juicio abreviado y sigue libre con pautas de conducta. Una de ellas lo obliga a mantenerse alejado.

Un hombre fue imputado por un ataque a balazos contra un vehículo en el que se desplazaba una pareja por un sector del acceso a Balsa Las Perlas. El incidente se produjo la mañana del 11 de junio del año pasado, alrededor de las 9, en el cruce de la Ruta Provincial 74 y la avenida del Trabajador, a pocas cuadras del puente que conecta con Neuquén, donde el tránsito suele ser constante.

La acusación expuesta por la Fiscalía describe que el acusado, identificado como Braian Gonzalo Quinteros, al ver pasar un Volkswagen Gol en el que iba su ex cuñado y su esposa, disparó “en reiteradas oportunidades”, sin causar heridos ni daños en el auto.

Momentos después policías de la Subcomisaría 82 que se encontraban a unos cien metros del lugar, interceptaron una camioneta Volkswagen Amarok en la que se trasladaba el sospechoso junto a otras personas que quedaron ajenas al hecho.

Armado y con una caja de balas 38

En el procedimiento, los uniformados le secuestraron un revolver calibre 38 Special plateado y una caja de cartón con 37 balas que ocultaba en una mochila.

Quinteros fue imputado por el delito de “abuso de armas y tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil condicional” en concurso real.

Las pruebas reunidas en la investigación lo ubicaban como responsable del ataque. Contaban con la declaración de las víctimas, como también de los policías que intervinieron en el operativo y las personas que lo acompañaban en la camioneta, quienes fueron testigos de la requisa en la que le encontraron el arma y los proyectiles. A ello le sumaron imágenes de dos cámaras de seguridad ubicadas en las cercanías.

Como resultado del desarrollo de la causa, se realizó semanas atrás una audiencia en la que la Fiscalía representada por Guillermo Ibáñez y la abogada particular que defendió al acusado, Ivana Mezi, le comunicaron al juez de Garantías Marcelo Gómez que habían consensuado cerrar el caso en un juicio abreviado.

"Difícil vivir en Las Perlas"

El acuerdo, que requería la confesión de Quinteros, establecía imponerle una pena de 3 años de prisión de ejecución condicional -que no lo lleva tras las rejas-, más el cumplimiento de pautas de comportamiento por el mismo lapso de tiempo. La propuesta era factible dado que no contaba con antecedentes penales computables.

Entre las normas planteadas se destacó una que le prohibía a Quinteros ingresar al poblado perteneciente al ejido cipoleño. Fue un requerimiento expresado por las víctimas, quienes manifestaron que “resulta difícil vivir en Balsa Las Perlas” y reclamaron que el sujeto “no fuera a ese lugar”.

Para asegurar el cumplimiento de esa regla, el Fiscal también peticionó un botón antipánico para la pareja agredida y la colocación de una tobillera electrónica al imputado durante un año, que alerte si entra a Las Perlas.

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Tanto su defensora como Quinteros confirmaron que avalaban el ofrecimiento de la Fiscalía, por lo que quedó asentado que el hombre admitía haber cometido el ataque a balazos, y se comprometió a cumplir las medidas fijadas en la condena.

El juez Gómez aceptó el acuerdo y dictó el fallo el fallo con la sanción concertada por las partes. Destacó que la acusación quedó corroborada por las pruebas presentadas por la Fiscalía y la confesión del propio imputado.

En el fallo se destacó que no quedó confirmada si el arma funcionaba correctamente y fue la utilizada para efectuar los disparos, dado que tres pericias efectuadas dieron resultados distintos. Tampoco brinda detalles respecto al posible móvil del ataque.

Con la entrada prohibida

El acuerdo entre las partes avalado por el magistrado incluyó el cumplimiento de pautas de conducta por el plazo de tres años. Entre las relevantes se encuentra la prohibición de ingresar a Las Perlas y todo tipo de acercamiento y contacto a las víctimas que le impusieron al condenado y el uso de un dispositivo GPS para controlar esa medida.

Las demás reglas son las de rigor: mantener el domicilio informado, no cometer nuevos delitos, abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas , someterse al control del IAPL -Instituto de Asistencia de Presos y Liberados- y presentarse cada dos meses al Juzgado de Ejecución 8 de Cipolletti.