Reconoció que lo habían atacado a golpes un grupo de hombres, pero no quiso denunciar. Pese a que lo vieron llegar en el rodado, dijo que no era de él. De todos modos lo acusan de encubrimiento.
Un hombre de Fernández Oro quedó involucrado en una causa por encubrimiento al ser descubierto con una moto que había sido denunciada como robada. El hecho ocurrió durante las primeras horas del domingo, y tuvo relación con un incidente violento registrado poco antes en inmediaciones del CET 27, ubicado en la esquina de Bahía Blanca y Primeros Pobladores, zona céntrica de la ciudad.
Un vecino llamó a la Comisaría 26 para alertar que se había desatado una trifulca entre varios hombres, por lo que concurrió un patrullero al lugar a la 1:25 para controlar los desmanes. Sin embargo, no encontraron nada anormal, informaron fuentes de la fuerza.
Pero pocos minutos después, a la 1:34, en la misma unidad recibieron otra comunicación del hospital local en la que informaban que había ingresado un paciente herido en el rostro, que se movilizaba en una moto que había dejado tirada frente al sector de guardia del nosocomio.
El mismo móvil se dirigió al establecimiento sanitario, donde se entrevistaron con el sujeto que manifestó que había sido atacado por un grupo de personas que se domicilian en las inmediaciones de la esquina de las calles Roca y Chile. Pero no quiso denunciar, a pesar que tenía un corte en la frente que requirió curaciones, aunque fue una herida considerada leve.
Los efectivos entonces le preguntaron por la moto en la que testigos afirmaron que había llegado, pero dijo que no era de él. El personal policial entonces procedió a trasladar el rodado, de color negro, que mostraba el faltante de plásticos, luces y el sistema de arranque. Luego de chequear en el registro oficial, determinaron que registraba desde mayo de este año un pedido de secuestro desde General Roca por una denuncia de robo.
En otro hecho ocurrido también en Fernández Oro, la Policía logró recuperar otra moto que había sido robada en la misma localidad. Fue también el domingo por la madrugada y en el éxito del operativo fue clave la colaboración de un vecino que advirtió que un desconocido había pasado corriendo por la esquina de Fernández Oro y Uruguay con una moto a la par, la que luego dejó tirada en un baldío de las cercanías.
Una comisión de la Comisaría 26 se trasladó hasta el sitio señalado y tras realizar un rastrillaje en el área encontraron abandonada entre la maleza del descampado una flamante Honda GLH150 que, al cotejar los datos en el sistema policial, determinaron que no registraba pedido de secuestro ni otra novedad.
Posteriormente se presentó en la unidad un vecino que reconoció el vehículo como de su propiedad. Presentó la documentación respectiva y se lo pudo llevar. Le consultaron si iba a realizar la denuncia por robo, pero dijo que no. Se presume que se la habían robado de su casa.