"Siempre se escuchaba gritos, pero nunca como esa vez. Muy fuerte, muy bruto. Socorro, auxilio".
Cristina Vallejos, vecina de la comisaría 45, declaró que la noche del hecho escuchó gritos desde su casa, ubicada al lado. Vio llegar una patrulla con un joven. “Lo tiraron al piso y le pegaron en la cabeza. Estaban todos arriba de él”, contó. No pudo identificar a los policías.
En medio de la situación, su esposo se descompuso. Lo llevó al hospital en un taxi y fueron atendidos alrededor de las 21:15. “Antes de salir se seguían escuchando los gritos. Cuando volvimos, también. Eran impresionantes”, dijo.
Relató que decidió acercarse a la comisaría, algo que nunca había hecho. “Golpeé la puerta. Me abrió una mujer. Le pregunté por qué tanto grito. Me dijo ‘está todo bien’”, recordó. Entonces les advirtió: “Ustedes no van a parar hasta que maten a uno”.
Su visita al hospital quedó registrada por cámaras de seguridad. Se la ve llegar en taxi con su marido, lo que confirma parte de su relato.
