Imputaron a una mujer de Fernández Oro acusada de integrar una banda que le robó a un vecino

Junto a dos cómplices que permanecen prófugos ingresaron a una casa del barrio donde ella vivía. Quedó en libertad pero no podrá cambiar de domicilio.

Las dos bicicletas robadas fueron recuperadas por la policía. Había un tercer rodado, pero era ajena al hecho delictivo. 

El Ministerio Público Fiscal de Cipolletti formuló cargos contra una mujer acusada de actuar como partícipe necesaria en un robo doblemente agravado, por escalamiento y por haber sido cometido en poblado y en banda. Según la acusación, fue la encargada de transportar en su camioneta -una Jeep Renegade color gris-, a las personas que ingresaron por la fuerza a una vivienda y sustrajeron diversos elementos.

Según relató en la audiencia el fiscal adjunto Gabriel Lamas, el hecho ocurrió en la mañana del pasado 31 de marzo en una vivienda del barrio Rincón de Oro, en la localidad de Fernández Oro.

En la investigación se detalló que la acusada trasladó en su vehículo a dos hombres aún no identificados hasta el domicilio donde se llevó a cabo el robo. Mientras los sospechosos treparon un cerco de más de dos metros de altura y forzaron la puerta de la vivienda para sustraer dos bicicletas y una computadora portátil, la mujer aguardó en el vehículo para garantizar el transporte y la posterior huida del lugar a los ladrones, que aún no fueron atrapados.

El dueño de casa advirtió el robo al escuchar ruidos en la planta baja y pidió auxilio a los gritos, lo que provocó la huida de los dos hombres. A partir del relevamiento de las cámaras de seguridad del sector, personal policial constató que el rodado utilizado no había salido del barrio e identificó la vivienda donde se encontraba estacionado.

Con la información recabada en la investigación, personal de la Comisaría 26 realizó un allanamiento en el domicilio de la imputada, ubicado en la calle Juan Parra Sánchez, donde secuestraron las dos bicicletas robadas (más otra ajena al atraco) y la camioneta involucrada. La víctima reconoció posteriormente las bicis recuperadas, las cuales le fueron restituidas. Los uniformados también encontraron algunas prendas de vestir y una réplica de arma de fuego tipo pistola, junto a cargadores de gas comprimido y balines.

Ladrones aún prófugos

Sin embargo, en el operativo no encontraron a los sujetos sospechados de cometer el robo. La pesquisa continúa, centrada en identificar a los otros dos involucrados.

El abogado querellante que representa al damnificado adhirió a la plataforma fáctica expresada por el fiscal, mientras que el abogado particular de la imputada tampoco presentó objeciones al relato de los hechos ni a la calificación legal propuesta.

Como pauta de conducta, el fiscal solicitó que la mujer fije un domicilio y que, en caso de cambiar o mudarse, deba informar a la Oficina Judicial para mantener el control.

Tras escuchar a las partes, el juez de Garantías Juan Pedro Puntel dio por formulados los cargos y habilitó la etapa penal preparatoria por el plazo de cuatro meses. Además, dictó la pauta tal cual lo solicitó la parte acusadora.

Las cámaras, clave contra el delito

El trabajo policial contó con el aporte de vecinos que brindaron testimonios relevantes para reconstruir el hecho delictivo, pero además sumaron imágenes de cámaras de seguridad que resultaron reveladoras y sorprendentes, porque pusieron en el foco de las sospechas a una mujer del mismo barrio. Los videos mostraron a la camioneta que transitó por el sector a la hora del incidente, pero que no había sido observada abandonar la localidad por los dispositivos del sistema 911.

Tras realizar un amplio recorrido por el sector, con la colaboración de testigos pudieron ubicar el vehículo en una vivienda del mismo barrio. Una calco en el paragolpes trasero -perteneciente a una concesionaria de la provincia de Córdoba- fue fundamental para distinguirla, según se destacó. Pero además otro video mostró que un desconocido salía de esa casa en una bicicleta con rumbo desconocido.

En aquel momento se pudo averiguar que la mujer imputada vivía sola desde hace pocos meses en el barrio y que a los ladrones los observaron en el inmueble en los días previos, pero que tras la entradera desaparecieron.

Los investigadores estaban expectantes acerca del aporte que podría realizar la mujer para atrapar a los ladrones, aunque habían notado una marcada reticencia, ya que había optado por no hablar de los dos sujetos ni aportar datos para atraparlos.