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Entró a robar a una pinturería y antes de escapar limpió sus huellas

Ocurrió el domingo por la noche en un comercio de la calle Toschi de Cipolletti. El ladrón se llevó dinero de la caja registradora. Además se dedicó a borrar posibles evidencias.

Robaron en otro comercio de Cipolletti. Esta vez un solitario ladrón entró al nuevo local de Centro Pinturerías, un flamante complejo ubicado en la calle Luis Toschi 221.

El botín no fue muy jugoso, porque se llevó unos $5 mil de la caja registradora en billetes de distinta denominación, dinero que queda como “cambio”.

Como la mayoría de este tipo de episodios, parte de la maniobra quedó grabada por el sistema de cámaras de seguridad.

Lo llamativo es que el bandido demostró tener cierta experiencia en el quehacer delictivo, porque antes de irrumpir en el salón de ventas se colocó un barbijo para evitar ser registrado por las filmadoras y luego se dedicó a limpiar sus huellas dactilares de los muebles y otros objetos que fue tocando.

El atraco se registró el domingo por la noche y no fue solo este negocio damnificado, sino que también lo padeció una tienda vecina, donde se habrían apoderado de prensas de vestir.

Precisamente Alejo Di Lauro, propietario de la pinturería, explicó que se enteró del hecho por el grupo de whatsapp de los comerciantes del sector y si bien su alarma no se había accionado, fue hasta el lugar por pura intuición.

Robo en una pinturería cipoleña
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En efecto, cuando llegó la policía ya estaba en la tienda. Entonces entró a su negocio e inmediatamente advirtió que alguien había entrado, porque notó cajones abiertos y desorden en el mostrador y escritorios.

Imágenes clave

Al revisar las imágenes de las cámaras del interior y el exterior pudieron reconstruir los movimientos del intruso. Había entrado tras soltar el paredón que rodea la propiedad y una vez en el patio forzó una ventana, por la que accedió al local. Allí lo primero que hizo fue colocarse el barbijo para ocultar su rostro, aunque reveló particularidades físicas que podrían ser de utilidad para atraparlo.

Luego se dedicó a revisar la planta baja y el piso superior. En el ir y venir agarró un posnet, pero lo dejó. Evidentemente buscaba dinero y otros objetos de valor, porque tras la inspección solo se llevó la plata de la caja. Antes de partir tomó un trapo amarillo y limpió las superficies donde había posado sus dedos, como para eliminar pruebas en caso de que lo atrapen.

De todos modos y como es de rigor, los investigadores buscaron recuperar huellas digitales, en busca de elementos para ir tras el autor.

Di Lauro, miembro de una tradicional familia de comerciantes de la ciudad, indicó que hace cerca de seis meses que inició este emprendimiento. Destacó que tuvo que reforzar los sensores del dispositivo de alarmas y que, junto a sus vecinos, planean fortalecer los mecanismo de seguridad.