Era de un atleta de elite y el megaoperativo dejó al descubierto un circuito clandestino. Bicicletería neuquina, en problemas. Conexiones con Allen y Roca.
Una investigación conjunta entre las justicias de Argentina y Chile logró desarticular una sofisticada organización dedicada al contrabando de equipamiento para ciclismo profesional y el tráfico de sustancias ilegales para el rendimiento deportivo.
El megaoperativo, liderado por la Dirección Delitos de la Policía de Neuquén y el Ministerio Público Fiscal, dejó al descubierto un circuito clandestino que operaba cruzando las fronteras patagónicas.
La pesquisa internacional comenzó tras la denuncia del robo de una bicicleta de alta gama marca Orbea Orca, ocurrido el 25 de julio de 2025 en un café de la Avenida Italia, en Providencia (Santiago de Chile). El rodado, perteneciente a un reconocido ciclista de élite trasandino, estaba valuado en 5.500 dólares.
Meses después, la propia víctima alertó a las autoridades chilenas tras descubrir que su bicicleta estaba siendo ofrecida de forma ilegal a través de Facebook Marketplace por un vendedor radicado en Neuquén. Esto activó de inmediato la intervención de la Unidad Especializada de Cooperación Internacional y Extradiciones (UCIEX) de la Fiscalía de Chile para coordinar acciones con el fiscal neuquino Diego Azcárate.
Efectivos de la división Robos y Hurtos de la policía provincial iniciaron tareas de vigilancia sobre dos hombres de 33 y 36 años estrechamente vinculados al ciclismo competitivo, con residencias y conexiones logísticas en las ciudades de Allen y General Roca.
El entrecruzamiento de datos migratorios confirmó la sospecha principal: los involucrados viajaban con frecuencia hacia el país vecino en automóvil para adquirir rodados robados y partes de contrabando.
El pasado 20 de mayo de 2026, los sospechosos cruzaron hacia Chile a través del Paso Internacional Pino Hachado. Al advertir su reingreso al día siguiente, la policía montó un operativo de vigilancia sobre la Ruta Nacional y logró interceptar el vehículo en el control caminero de Senillosa, quedando ambos ocupantes inmediatamente demorados.
Con el aval del juez de garantías Juan Manuel Kees, la Justicia ordenó cuatro allanamientos simultáneos que incluyeron tres viviendas particulares (una de ellas en el centro oeste neuquino) y una bicicletería ubicada en el barrio San Lorenzo Sur de Neuquén Capital, la cual funcionaba como presunta pantalla comercial.
Los resultados de las requisas confirmaron la magnitud del negocio ilegal, con un botín recuperado que supera ampliamente los 30 millones de pesos:
Mientras los dispositivos electrónicos y vehículos permanecen bajo peritaje, el Ministerio Público Fiscal de Neuquén trabaja en la formulación de cargos para definir la situación procesal de los deportistas involucrados en esta red de encubrimiento y contrabando internacional.