Desconocidos ingresaron a una vivienda aprovechando la ausencia de sus dueños. Además de robar, cocinaron y pasaron la noche en el lugar.
Un preocupante hecho de inseguridad ocurrió en una vivienda de El Cóndor, el balneario cercano a Viedma. Los propietarios del inmueble se habían ausentado durante ocho días debido a cuestiones personales y al volver se encontraron con una ventana forzada, la casa revuelta y el faltante de diversos bienes.
El esposo de la damnificada volvió a la vivienda el viernes 17 y se encontró con una inesperada resistencia al intentar abrir la puerta principal. Tras ejercer fuerza, logró entrar y vio estaba trabada desde el interior con un sillón. Dentro de la casa había gran desorden, por lo que rápidamente se dio cuenta que habían sufrido un robo.
Los autores del hecho ingresaron a través de una ventana de dimensiones pequeñas que contaba con rejas, las cuales fueron palanqueadas. Para romper la estructura, utilizaron una pala perteneciente a un obrador ubicado en el patio. Debido al espacio reducido por el que pasaron, se sospecha que los intrusos habrían sido adolescentes o personas de contextura física pequeña.
Patricia, la damnificada, detalló los elementos que faltaban en la propiedad y el estado en el que la encontraron en diálogo con NoticiasNet. “Me robaron una computadora EXO, el control y router de Agilnet y una motosierra. También dejaron cosas preparadas para volver”, detalló.
Más allá del valor material de lo sustraído, lo que generó mayor indignación en las víctimas fue la total impunidad con la que se manejaron los delincuentes dentro de la propiedad durante el tiempo en que la ocuparon. “Se ve que estuvieron mucho tiempo, porque sacaron milanesas del frezzer, las cocinaron con huevo, dejaron los platos sucios en la pileta. Diría que se recostaron en la cama o pasaron la noche”, agregó la víctima, quien es enfermera y trabajó durante años en el centro de salud de El Cóndor.
El movimiento dentro de la vivienda pasó desapercibido en el barrio debido a una confusión. Una vecina de la zona relató posteriormente que veía la luz encendida de la casa desde hacía dos días, pero asumió que los propietarios ya habían regresado. Al respecto, la víctima explicó: “Pensó que era uno de nosotros, por eso no dio alerta. En la casa no había muchas cosas de valor, se llevaron lo que te conté y mercadería, lo que había en el frezzer”.
Tras constatar el hecho, se radicó la denuncia penal correspondiente. En el domicilio trabajó el personal de Criminalística, el cual realizó el levantamiento de huellas dactilares y las pericias de rigor para intentar identificar a los responsables.
Finalmente, Patricia expresó el malestar y la vulnerabilidad que le genera esta situación, tanto por el costo económico que demandará asegurar la propiedad como por el trasfondo social de la delincuencia local.
“Un disgusto más, porque lo más caro es lo que se viene ahora, refozar esa parte de la casa, colocar una alarma. Te sentís impotente, más porque yo trabajé más de 3 años en la sala, los conozco a todos, así que seguramente los habré atendido. Roban para comprar droga”, se lamentó.