La ruptura de un caño de gas por una máquina que retiraba un árbol es la principal hipótesis. Esperan los informes de Bomberos para confirmarlo. Qué pasó con la trabajadora.
El municipio de Cipolletti inició una investigación interna para determinar las posibles responsabilidades por la explosión y posterior incendio del Gabinete Psicosocial de la Policía rionegrina, ubicado en la calle Sáenz Peña 39, al lado de la Escuela de Policía, que también resultó seriamente afectada por el terrible incidente.
El siniestro se registró el último jueves 22 poco antes del mediodía, y una empleada de la fuerza salvó su vida de milagro al lograr escapar por sus propios medios a traves de una puerta trasera que estaba bloqueda con armarios, y que comunica con el edificio de la academia policíaca.
La dependencia, que resultó totalmente destruída, carecía de una salida de emergencia como tampoco otras medidas de seguridad.
Las llamas se desataron cuando una máquina municipal intentaba extraer el tronco de un árbol de la vereda. Se presume que el operario al incrustar la pala mecánica enganchó el caño de gas subterráneo de distribución domiciliaria, lo que provocó un enorme estallido y posterior incendio, que en segundos envolvió el frente del edificio y se propagó hacia el interior, donde se encontraba sola la trabajadora administrativa.
Fotos y videos que tomaron testigos y medios de prensa muestran la magnitud de la catástrofe. No fue una tragedia de casualidad, porque minutos antes había al menos tres integrantes del equipo de psicólogos trabajando en el lugar, donde asisten los uniformados que deben ser evaluados por distintas circunstancias, tanto por sus conductas personales como en el cumplimiento de sus funciones.
Desde el área de Prensa municipal informaron que manejan la versión del accidente durante la extracción del árbol, aunque esperan el informe pericial que realizó Bomberos Voluntarios para confirmarla.
De acuerdo a lo que se explicó, la tarea la efectuaba el personal de la Dirección de Espacios Verdes, a cargo de Leonardo Lapaolo, a quien le requirieron que remita un reporte acerca de lo sucedido. Se destacó que los operarios que efectuaron el procedimiento tienen experiencia en la labor, dado que habitualmente retiran árboles de la vía pública.
“En este caso es probable que había un elemento externo que no se podía prever ni siquiera teniendo los planos o sabiendo como era el troncal de gas”, consignaron las fuentes.
Agregaron que “Probablemente había muchas raíces abrazando el caño de gas, por ese motivo ese árbol que se intentaba sacar se complicó más de lo habitual y terminó en el incendio”.
De todos modos, resaltaron que esperan el informe de Espacios Verdes y el del peritaje de Bomberos para encarrilar la investigación interna y determinar si hubo responsabilidades, para luego proceder en consecuencia.
Aún no hay intervención judicial, tanto en el fuero penal como en el civil, lo que no se descarta.
En tanto, la trabajadora intentar reponerse de la conmoción. La experiencia que padeció fue tremenda y difícil de olvidar. Ella se encontraba realizando sus tareas administrativas y junto con el resto de sus compañeros habían advertido, por el ruido ensordecedor, la máquina retroexcavadora maniobrando en la vereda, pero nadie les avisó la tarea que estaban realizando ni los riesgos que suponía. Minutos antes del mediodía, cuando estaba sola, sintió la tremenda explosión y una llamarada envolvió el interior de la oficina.
Sin lugar para escapar por el frente, buscó refugio como última alternativa en los fondos del edificio, donde había un espacio que utilizaban como archivo y depósito. Allí había una puerta que comunica con un sector de la Escuela de la Policía, pero que estaba bloqueada por diversos materiales de deposito y desuso como escritorio, cajas de archivos, tubos de luz, bolsa de cemento. Con una fuerza que no sabe de donde sacó, logró correr los elementos que impedian la salida, y logro entornar la puerta que afortunadamente estaba sin llave. A través de ese breve espacio pidió ayuda a los gritos con desesperación, y un efectivos que trabaja en el área de la cocina la rescató. Como consecuencia, resultó con cortes y contusiones en brazos y piernas. Después aparecieron otros policías, pero ya estaba a salvo.
Ahora comenzó a realizar los trámites de la ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo), que incluye un proceso de asistencia psicológica, dada la posibilidad de padecer un trastorno traumático a causa de lo padecido. En tanto que la delegación local del gremio UPCN se puso a disposición para asistirla en el proceso que deberá transitar a partir de ahora. Salvo el apoyo de sus compañeros de trabajo, hasta el momento nadie de la institución policial se comunicó con ella.