Se trata de Julio Cesar Parada, un joven policía de 32 años, quien vive en General Roca y trabaja en la ciudad de Allen.
La Policía de Río Negro busca intensamente a Julio César Parada, un efectivo de 32 años que prestaba servicios en la Comisaría 33° de Allen y de quien no se tienen noticias desde las primera horas de este miércoles.
Su madre acudió a las Comisaría 3° de General Roca para alertar sobre la ausencia de su hijo. Según la exposición, la última vez que lo vieron fue en la mañana de este miércoles en su vivienda ubicada sobre calle Tres Arroyos de la localidad roquense.
Ante la falta de novedades sobre su paradero, la fiscalía de turno ordenó formalizar la denuncia y activar las diligencias correspondientes para dar con la localización del uniformado.
En el operativo de búsqueda trabaja el personal de la Brigada de Investigaciones junto a distintas unidades policiales de la región para reunir datos que permitan ubicar al agente.
La desesperación crece con el paso de los días y la familia de Raúl Alfredo Moyano sigue sin respuestas. El exdocente rural de Río Negro, de 59 años, lleva nueve días desaparecido en Tucumán, donde fue visto por última vez mientras realizaba una caminata en solitario por el cerro Ñuñorco Grande.
En medio de la búsqueda, su hija Suyay Moyano difundió un nuevo comunicado en sus redes sociales. Allí agradeció el trabajo de los rescatistas, policías, bomberos, baqueanos y voluntarios, pero volvió a poner el foco en las demoras que, según denunció, se produjeron al comienzo del operativo.
“Mi reclamo nunca fue desconocer el trabajo de quienes están poniendo el cuerpo y arriesgándose en el cerro. Lo único que estoy diciendo es que este despliegue de recursos y de personal podría haberse realizado desde un principio”, expresó.
La joven remarcó que su objetivo es encontrar a su padre y reclamó respuestas concretas sobre las decisiones que se toman durante los rastrillajes.
La joven también respondió a las críticas que recibió por no participar físicamente de los rastrillajes en el cerro. Según explicó, permanece gran parte del día en la comisaría o en la base del operativo, donde realiza llamados, gestiones y trámites para conseguir los recursos necesarios.
“Que yo no esté físicamente subiendo al cerro no significa que no esté haciendo nada”, remarcó. Además, pidió que quienes opinen sobre la situación se informen antes de hablar y tengan en cuenta el dolor que atraviesa su familia desde la desaparición de Raúl.
Moyano aseguró que no dejará de reclamar ni de realizar gestiones hasta obtener respuestas sobre el operativo y, principalmente, conocer el paradero de su padre.
“Soy su hija, lo estoy buscando y tengo derecho a exigir que se haga todo lo humanamente posible para encontrarlo”, expresó.
Raúl Alfredo Moyano desapareció el lunes 12 de octubre, cuando salió a realizar una caminata en solitario por el cerro Ñuñorco Grande, en Tucumán. Desde entonces, no volvió a comunicarse con sus familiares.
Las tareas de búsqueda se desarrollan en un terreno de montaña donde las condiciones climáticas complicaron los rastrillajes. La niebla, las precipitaciones, las bajas temperaturas y la nieve dificultaron el avance de los equipos de rescate.
En los primeros días, la familia también había cuestionado las interrupciones de las tareas y reclamado que se ampliara el perímetro de búsqueda. Además, pidió que se permitiera una mayor participación de voluntarios y baqueanos que conocen la zona.