La niña tuvo que resguardarse en un comercio, donde le avisó a su mamá, quien alertó a la Policía. Uno de los acusados fue sancionado. Su pasión futbolística lo delató.
Una mujer denunció que dos hombres molestaron a su hija de 14 años de edad cuando caminaba hacia el colegio. Dijo que la menor transitaba por una plaza de Luis Beltrán, la localidad del Valle Medio rionegrino, donde había dos sujetos.
Uno de ellos, que vestía una camiseta de Boca, la siguió y que al alcanzarla le dijo “hola, todo bien” y se le abalanzó.
La adolescente dijo que escapó hasta una despensa, donde ingresó para refugiarse. Pero el sujeto también lo hizo, aunque ante la presencia de la comerciante que le consultó qué necesitaba, el individuo se retiró.
Allí la chica, resguardada por la propietaria del mercado, pudo comunicarse con su madre, quien a su vez de inmediato llamó a la Comisaría 19na para efectuar la denuncia. En la comunicación pudo brindar la descripción de los sospechosos, por lo que con esos datos policías salieron a buscarlos.
El operativo no demandó mucho tiempo, porque los uniformados lograron interceptar a dos hombres que vestían como la mujer había detallado. Ambos fueron identificados, aunque sus nombres y apellidos no fueron informados. Solo se dieron sus iniciales. Uno es RAI, de 27 (el hincha de Boca) y el otro EMJ, de 31.
El expediente fue elevado al Juzgado de Paz de Luis Beltrán con la calificación de “acoso callejero”, una falta tipificada en el Código Contravencional rionegrino que establece sanciones de menor carácter.
El magistrado a cargo convocó en dos oportunidades a la mamá de la joven para que amplíe la denuncia que efectuara el 3 de diciembre de 2025, pero no se presentó resalta el documento judicial conocido recientemente.
También citó a los acusados. RAI no dijo nada y tampoco aportó testigos ni pruebas para defenderse.
EMJ en cambio quiso declarar, pero pidió hacerlo asistido por un abogado, por lo que la audiencia se pasó al 26 de diciembre, aunque luego se presentó solo y se declaró inocente. Relató que esa tarde estaba en la plaza con RAI y otro amigo MF “tomando un vino”, pero que “ni él ni las personas que estaban con el molestaron o persiguieron a persona alguna”.
También negó haber ingresado a la despensa y que recordó si alguno de sus compañeros lo hizo. Aclaró que no podía aportar testigos de sus dichos.
Un testimonio clave fue el de la comerciante, ya que ratificó el ingreso al local de la jovencita y también un hombre que vestía una camiseta de Boca. Además, dio detalles del miedo que tenía la víctima y como hizo para transmitírselo.
Al analizar las declaraciones recabadas en el expediente el titular del Juzgado de Paz concluyó que el hecho ocurrió como lo narró la madre y su hija y que “efectivamente hubo una conducta intencionada de acosar a la niña”.
Pero no responsabilizó a los dos. EMJ fue sobreseído, mientras que RAI fue sancionado con una “amonestación”, que consiste en una “exhortación formulada al contraventor, con miras a evitar futuras infracciones y para hacerle notar la gravedad de su falta”.
Además, dispuso una serie de medidas para resguardar a la menor por un lapso de 60 días. Entre ellas le ordenó la prohibición de acercamiento a la adolescente, tanto en su casa como el lugar de estudio, esparcimiento o los lugares donde habitualmente concurra.
También le ordenó el cese de actos de “perturbación o intimidación que directa o indirectamente que atenten contra la integridad, física, psíquica, emocional y sexual y/o cualquier otro tipo de violación a los derechos de la víctima la niña”.
También le informaron a la madre que si el acusado no cumple lo establecido lo deberá denunciar de manera inmediata. La resolución judicial fue notificada a la comisaría 19 y también al Juagado de Familia de Luis Beltrán para que defina si le corresponde intervenir.