Ocurrió en el boliche de la calle Roca 379. Un joven debió ser trasladado al hospital local, donde fue dado de alta a las horas. Los motivos, en la nota.
Un sorprendente operativo de seguridad se realizó durante la madrugada de este domingo en pleno centro de Cipolletti. Minutos antes de las 6,30, varios patrulleros de la Policía y una ambulancia del SIARME -Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias- acudieron al boliche KPLA, ubicado en la calle Roca 379, a poco más de una cuadra de la Comisaría 4ta.
El despliegue genero inquietud entre los concurrentes al local nocturno y también a los transeúntes y conductores que pasaron por el lugar, dado que uno de los móviles policiales fue cruzado sobre la calle Roca en la esquina con España, interrumpiendo el tránsito vehicular.
Según contaron testigos, un joven fue retirado en camilla del interior del comercio en estado de inconsciencia. Destacaron que al parecer estaba acompañado por una chica que gritaba con desesperación para que le prestaran ayuda, mientras el muchacho yacía en la vereda, cerca de la puerta de acceso.
Fuentes de la dependencia de la fuerza informaron que el asistido fue un hombre de 23 años de edad que se descompensó por el excesivo consumo de bebidas alcohólicas, de acuerdo a lo que certificó el médico que intervino.
El muchacho fue trasladado al hospital “Dr. Pedro Moguillansky", donde quedó en observación tras recibir maniobras de asistencia y control de su evolución. Autoridades de ese establecimiento sanitario indicaron que había sufrido un “coma etílico” a raíz de la desmedida ingesta de bebidas alcohólicas. Con el correr de las horas y una vez que recupero la lucidez sin detectar otras afecciones a su salud, el joven recibió el alta médica.
El incidente generó curiosidad entre los clientes del boliche. Muchos quedaron en las inmediaciones observando el despliegue del operativo, hasta que los vehículos de emergencia se retiraron. Luego la muchedumbre se instaló en la plaza San Martín, como hacen habitualmente cuando la mañana está templada.
También volvió a causar molestia a los vecinos de los edificios cercanos que -debido a la hora- estaban entregados al descanso, porque los alteró las exclamaciones y el sonido de las sirenas.
De todos modos, no es la primera vez se registran episodios que provocan tensión en este punto céntrico de la ciudad. Hace algunas semanas atrás un hombre que salió del boliche -aparentemente totalmente borracho- generó un escándalo mayúsculo con sus alaridos furiosos. Señalan que en plena calle desafiaba a pelear a los patovicas del local y a cuanta persona se le cruzara.
“Vengan de a uno, mano a mano, si se la bancan”, recuerdan que expresaba a viva voz. Fue tal el escándalo que acudieron varios patrulleros, pero ni así se calmó, porque también provocó a los uniformados y los invitaba a enfrentarse a golpes. Todo terminó en la esquina de Roca y Villegas, donde un fornido policía lo noqueó de una certera piña en el rostro que lo derribó al piso. El desenlace despertó carcajadas y aplausos entre los testigos que contemplaron la escena. Ahí una chica que andaba con él lo convenció para que se retiraran, tras sufrir el nocaut.